Un jugador de fútbol que tiene una lesión de ligamentos cruzados en las dos rodillas siempre va a tener dificultades para reaparecer y recuperar todo su nivel anterior, pero si alguien puede conseguirlo es Borja Oubiña. Su capacidad de sacrificio, su capacidad mental y su pundonor han sido claves durante este tiempo. Alguien con recaídas, problemas de infección y un nuevo paso por el quirófano hubiese abandonado, pero él ha sido capaz de llegar al final del túnel.
No tendrá fácil volver a ser el jugador que todos conocimos, porque tres años parado es demasiado tiempo para un futbolista de élite. Durante este tiempo cambia la pisada, la capacidad coordinativa y hasta el nivel de fuerza, y para su posición de mediocentro y por sus características de juego, este aspecto resulta fundamental. Me acuerdo que la famosa lesión en su debut como titular en la Premier llegó por proteger el balón y caer el suelo con el peso de todo su cuerpo y el del oponente.
De todos modos si es capaz de volver al 90% estamos hablando de un jugadorazo. Sería el complemento ideal a un equipo que en estos momentos está en un nivel de forma excepción. No tendrá fácil entrar, seguro que lo sabe, pero lo acabará consiguiendo.