Los primeros minutos en Liga del medio centro permitieron al Celta ver su portería a cero por primera vez en esta temporada, y ahora espera mantenerse en el once
20 sep 2010 . Actualizado a las 12:29 h.La visita a Tenerife ha sido especialmente afortunada para Cristian Bustos (Alicante, 1983). El medio centro defensivo jugó en el Heliodoro sus primeros minutos en Liga, y su actuación personal brilló en la seriedad exhibida por el Celta.
-¿Cómo se siente tras una entrada tan exitosa en el once?
-Salió todo a pedir de boca. Estoy muy contento por ganar, y también por haber tenido la oportunidad de jugar y sentirme muy a gusto.
-El año pasado empezó jugando pero esta temporada ni un minuto en Liga hasta Tenerife. ¿No debía ser plato de buen gusto verse fuera?
-Este año ha tocado así pero estaba preparado para cuando me tocase. El míster se fija mucho en los entrenamientos y me tocó por fin. Además coincide con el equipo gana y tiene una buena actuación ante un gran rival.
-¿Sabía que iba a jugar?
-Pensaba que tenía mis opciones por la semana pero no lo supe hasta la charla previa al partido. Lo que quería es poder ayudar desde dentro.
-Después de ganar en Soria, Paco Herrera mantuvo el mismo equipo en Balaídos. ¿Se ve dentro ante el Nàstic?
-El míster cuando piense en el Nàstic veremos lo que decide. Lo importante es estar con buena mentalidad. Hay que estar bien en casa para pensar en algo grande. Venimos de una buena racha y queremos alargarla. Este año en la plantilla estamos todos ahí, solo falta Borja Oubiña. Hay un gran nivel y tenemos la sensación de que hay mucho margen de mejora. Con esta competencia el beneficiado es el Celta.
-¿Fue casualidad o la llegada del rigor defensivo es fruto de su entrada en el equipo?
-El míster andaba buscando que seamos fuertes atrás. Es una ley del fútbol. Los equipos que reciben pocos goles van a estar arriba. No puedes jugar a la ruleta rusa y que estés marcando muchos goles pero encajando mucho porque el día que no tienes el día te ves con un resultado negativo. Estábamos buscando esa solidez defensiva y en Tenerife se logró por primera vez no recibir un tanto.
-Ocho goles encajados en cuatro partidos eran muchos...
-Había que cortar esa sangría. La culpa de los goles encajados es de todos, pero había que acabar con esas alegrías. La media que llevábamos no era buena y lo sabíamos. En un campo muy difícil donde el Tenerife suele marcar lograr no recibir, y además muy buenas sensaciones, de un equipo muy serio, con muchas ayudas, y muy solidario.
-¿Cree que ya han dado motivos para confiar en ustedes?
-Con estos números le hemos dado a la afición motivos para engancharse porque con nueve puntos en cuatro jornadas es un inicio muy bueno porque estamos en el pelotón de cabeza. Si conseguimos que nos apoyen un poco más, aunque no hay queja, esa comunión nos va a hacer sumar puntos.