«Esto ya lo viví en A Coruña con el Dépor, es como un 'déjà vu'»

Rubén Ventureira A CORUÑA/LA VOZ.

DEPORTES

El técnico uruguayo revive en San Sebastián el ascenso con el conjunto coruñésen 1991: «Quizá ahí el anhelo era mayor, porque llevaba más años en Segunda»

15 jun 2010 . Actualizado a las 09:19 h.

Martín Lasarte (Montevideo, 20 de marzo de 1961) fue uno de los héroes del ascenso del Deportivo a Primera el 9 de junio de 1991. El pasado domingo, ya como técnico, repitió experiencia con la Real Sociedad. Ocurrió en Anoeta, el sucesor de Atocha, el campo en el que el uruguayo debutó con el conjunto coruñés.

-¿Le recuerda lo de ahora a lo vivido hace 19 años?

-Es muy parecido. Aquí la gente tenía un anhelo muy grande, pero quizá en la ciudad de A Coruña era mayor, porque llevaba más años en Segunda. La Real llevaba tres temporadas, pero el club estaba sufriendo mucho, no estaba acostumbrado. La verdad es que el ambiente ha sido increíble antes, durante y después, dentro y fuera. Increíble.

-Además, ha sido un ascenso en junio, y tras una victoria por 2-0...

-En lo del 2-0 no había caído. Es cierto, como contra el Murcia. Y la fiesta es blanquiazul, como la de 1990. Yo le decía a la prensa y a la afición: «¿Saben qué pasa? Que yo esto ya lo viví en A Coruña con el Dépor, sé lo que es, no me lo cuenten, tienen que disfrutarlo ustedes». Es como un déjà vu.

-¿Cuáles han sido las claves del éxito?

-Aferrarnos a la estrategia del club, que era una estrategia complicada: hacer buena la cantera de la Real. Casi el 80% de la plantilla son jugadores que vienen de Zubieta. También queríamos un equipo que jugara de una manera determinada, con un sistema determinado, pero no rígido. Y, fundamentalmente, la clave ha sido el aspecto mental, armar un equipo de fuerte personalidad que pensara hasta el final que podía conseguir lo que quisiera. Y tuvimos muchísimas veces partidos donde fuimos perdiendo y le dimos la vuelta, empatamos al final o incluso ganando.

-Usted empezó como técnico en 1996. Ha entrenado en Uruguay, Colombia y hasta en Emiratos Árabes Unidos. ¿Le costó adaptarse al fútbol español?

-Para nada, no me costó nada. Lo único, lo de siempre: se juega un poquito más rápido. Pero en lo que se refiere al resto es lo mismo. Hoy está muy globalizado todo, hoy todos más o menos sabemos todos de todo el mundo. El fútbol es simple, no lo compliquemos. Lo difícil del fútbol es hacerlo simple. A las cosas que son básicas le vas incorporando cosas nuevas en función del lugar y la situación, vas modificando situaciones hasta que llegas hasta un punto en que los jugadores se encuentran seducidos por un discurso. Hacer algo que los jugadores estén convencidos de que es el método para llegar, ese fue el gran logro.

-¿Se quedará ahí?

-Yo llegué y firmé por una temporada, pero había otro contrato firmado aparte en caso de ascenso.

-¿Renueva automáticamente al subir?

-No, pero si quiero quedarme puedo quedarme perfectamente. El presidente me lo preguntó ayer [por el domingo]. Y sí, me voy a quedar una temporada.

-Usted ha sido dos veces campeón en Uruguay como técnico, ¿pero es este su mayor éxito?

-Aquella época con Nacional fue muy difícil: empezamos a sacar gente joven, como Chori Castro, Luis Suárez o Albín, y nos salió bien. Aquella es una Liga en que prácticamente hay tres o cuatro equipos con aspiración de título, como Peñarol, Nacional, Danubio y Defensor, y los demás lo tienen complicado. Acá es todo mucho más parejo, pero me lo tomo como un logro importante porque es el primero fuera de mi país. Y en condiciones complicadas: yo estoy solo aquí, mi familia va y viene, y me ha costado, ha sido duro. Estaban también las dudas que podía generar un entrenador de fuera. Pero se consiguió.