Mano de hierro en guante de seda

José M. Fernández REDACCIÓN/LA VOZ.

DEPORTES

Xavi Pascual, entrenador del Barcelona, es el más joven en ganar la ACB y la Euroliga.

11 may 2010 . Actualizado a las 17:19 h.

Un récord de precocidad y un modelo de discreción. Doce meses atrás, Xavi Pascual (Barcelona, 1972) se convirtió en el entrenador más joven en conquistar la Liga ACB; desde el domingo, es el único entrenador que con 37 años exhibe en su palmarés la Euroliga.

Nadie ha ganado tanto en la élite en tan poco tiempo como este ingeniero industrial que un lustro atrás compatibilizaba su trabajo en el Ayuntamiento de Viladecans con labores de entrenador en equipos modestos, como el Olesa y el Aracena. La oportunidad le llegó cuando, ya en las categorías inferiores del Barça, Ivanovic lo llamó como segundo. Entonces, en el 2005, visitó Galicia para disputar la Vilagarcía Basket Cup con un equipo en el había jugadores como Víctor Sada, Triguero o los hermanos Samb; perdió la final frente al Inelga de un Chiqui Barros que asegura que en el actual Xavi Pascual reconoce al que visitó Vilagarcía. «El mérito de un entrenador es serlo tanto con un equipo modesto como con otro superior», afirma el actual técnico del Universitario de Ferrol.

Poco más de dos temporadas después, un 14 de febrero del 2008, se acabó el idilio entre el Palau y el sargento montenegrino. En el momento oportuno, estaba en el sitio indicado; se hizo cargo del primer equipo y se ganó el crédito tras eliminar al Joventut de Rudy Fernández y Ricky Rubio con el factor cancha en contra.

Xavi Pascual le debe mucho a Ettore Messina. El actual técnico del Madrid rechazó la oferta del Barcelona y Joan Creus confió en el hombre de la casa para sortear los tiempos convulsos, una renovación que Pascual definió como «el día más feliz», porque reconocía que sustituir a Ivanovic había sido «un poco por casualidad», pero apostar por su continuidad no era ninguna exigencia. Ahí empezó la reconstrucción de un proyecto que el domingo firmó una de las páginas más brillantes de su historia.

Ahora, pocos dudan del acierto de renovar a Xavi Pascual. Un técnico joven, conocedor de la casa y discreto, pero también capaz de sofocar incendios, como los provocados por su antecesor. El primero, la reactivación de Fran Vázquez. El pívot gallego, ninguneado por Ivanovic, pasó a ser fundamental en el estilo impuesto por Xavi Pascual, partidario de los períodos cortos para sacar el máximo rendimiento. «A partir de cuatro minutos de máxima intensidad empieza a bajar el nivel físico en plantillas grandes con jugadores de mucha calidad», sostiene. Así ha sido con el pívot gallego y con el resto del plantel culé.

Las míticas rotaciones de Aíto han dado paso a la dosificación de Xavi Pascual, a la demostración palpable de que los modales son compatibles con la exigencia extrema. Así ha ganado, de forma consecutiva, la ACB, una Supercopa, la Copa del Rey y la Euroliga.