El Ponteceso solicita máxima seguridad al subdelegado del Gobierno y al Ayuntamiento para recibir al Muros
DEPORTES
El presidente del Ponteceso envió ayer sendos faxes al subdelegado del Gobierno y al Concello de Ponteceso con el fin de solicitar la máxima seguridad para el encuentro que su equipo tiene que disputar el sábado en su campo ante el Muros en la Copa da Costa.
En un apartado del comunicado dice: «Nuestra solicitud viene dada por los últimos incidentes causados por la afición de Muros, tanto en el partido de Copa contra nuestro equipo de mayores el pasado sábado 1 de mayo en Muros, como el mismo sábado con la disputa de la final de la Copa de juveniles celebrada en Corme, con tan trágico final» y añade: «Por lo cual, con estos antecedentes, ante la cercanía de Corme y Ponteceso y co miedo a posibles revanchas entre ambas aficiones, solicito por favor el envío de cuerpos de seguridad».
Si esa solicitud no es atendida, el presidente del Ponteceso asegura que su equipo no se presentará a disputar el encuentro: «Si no vemos un mínimo de seguridad no jugaremos».
Mato Martínez recuerda el mal momento que pasó él, la afición y los jugadores que fueron a Muros: «Al llegar nos recibieron unos niños comiendo bocadillos gritando ''a Segunda, a Segunda''».
Desde la grada también aludieron al mandatario pontecesán: «Me insultaron directamente -dice- y nosotros sin hacer ni decir absolutamente nada. Hubo escupitajos e incluso algunos aficionados también se sintieron intimidados».
Durante el partido la situación no bajó de intensidad y al final, incluso el dirigente del Ponteceso reconoció que hubo un intento de agresión: «Cuando nuestro portero Barca dejaba el terreno de juego, un aficionado intentó agredirlo. La verdad es que pasamos mucho miedo».
Esta es una situación que no es nueva para el Ponteceso: «En la pasada temporada fuimos a jugar allí. Ellos y nosotros luchábamos por el título. Pasamos de todo durante el partido y vino la Policía Local a avisarnos. Al final tuvimos que salir del campo por la parte del polígono y evitando ir por la localidad para evitar problemas mayores. Aquello también fue una situación muy difícil que tuvimos que aguantar sin decir nada».