El ferrolano dice que hay que ganar los dos partidos que quedan y esperar que llegue la carambola de resultados
27 abr 2010 . Actualizado a las 13:16 h.Pablo Rey, el ferrolano que llegó en el mercado invernal procedente del Narón, quiso agradecer el apoyo de la afición racinguista en el decisivo partido frente al Sestao: «Es que los aficionados racinguistas ya no pueden hacer más. Si finalmente se desciende hay que pedirles perdón y prometerles que devolveremos al equipo a Segunda División B lo antes posible para volver a la normalidad».
Ante la baja de Rudy Carlier y posteriormente la lesión de Rubén Pérez, a Pablo Rey le tocó jugar con Dani Quintana como jugador más adelantado. El ferrolano estuvo listo, como siempre, e hizo lo que pudo: «La victoria se nos ha ido de las manos, una vez más -señaló el jugador al final del encuentro- ya no sé que pensar o que decir, pero bueno... el asunto esta muy negro, cada vez estamos más jodidos».
Sobre lo del penalti dice que él no lo vio pero que Jonathan dijo en el vestuario que la falta había sido fuera del área: «Cuando estás ahí abajo en la clasificación -añade- todo se te pone en contra. También pudimos marcar un segundo tanto, el de la victoria, pero está claro que podemos estar jugando dos horas que el balón no va a entrar. Todo está en nuestra contra».
Pablo Rey añade que todo se empezó a torcer con la lesión de Rubén Pérez a los dos minutos de juego. Dice que en la primera parte el Sestao casi ni se acercó a la portería del Racing y que su gol llegó en una contra cuando el Racing ya estaba volcado en su portería en busca de una segundo gol.
Sobre la situación Pablo Rey reconoce que está casi imposible aunque señala: «Hay que ganar los dos partidos que nos quedan por jugar, primero en Miranda de Ebro y posteriormente en casa frente al Palencia, y ver si tenemos la posibilidad de salvarnos aunque sabemos que está casi imposible. Teníamos que haber ganado este partido frente al Sestao».
El futbolista ferrolano fue uno de los destacados en el partido del pasado domingo contra los vascos, junto a Marcos Álvarez, que jugó su mejor partido de la temporada, y a Juan Martínez, que rindió como siempre, a tope.
Sin embargo, aunque en el Narón Balompé llevaba nueve goles, en el Racing solo ha podido anotar un tanto, pero parece claro que para nadie es fácil marcar goles en el Racing.