El Valladolid se acerca a la salvación, mientras que su rival ve peligrar la cuarta plaza
14 abr 2010 . Actualizado a las 02:25 h.El Valladolid ve más cerca la salvación y quedarse en Primera División tras ganar ayer en su campo 2-1 al Sevilla, en el estreno victorioso de Javier Clemente en el estadio de su nuevo equipo.
El Valladolid, necesitado de los tres puntos para tratar de salir de los puestos de descenso, a falta de seis jornadas para el final de la temporada, salió desde el principio a presionar a un Sevilla que se complicó su cuarta plaza.
Los pucelanos contaron con las mejores ocasiones desde el inicio del encuentro hasta que llegó el gol en un cabezazo del portugués Diego Costa, para encarrilar una victoria, que rubricó Manucho, dejando al Valladolid a tres puntos de la ansiada salvación.
Los locales limitaron mucho el espacio del Sevilla, impidiéndole su habitual circulación del balón. La presión blanquivioleta logró que los andaluces no pudieran jugar cómodamente por las bandas, donde Diego Capel y Jesús Navas lograron hacer alguna de sus habituales internadas pero sin consecuencias, mientras el Valladolid encaraba el marco contrario.
Tiro al larguero
En el minuto 18, Nauzet Alemán se internó en el área para soltar un tiro que rebotó en el larguero, y pocos minutos después enviaba fuera otro tiro con el portero ya batido (min 21).
El trabajo pucelano tuvo su premio en el minuto 42 cuando el portugués Diego Costa conectó un gran testarazo, tras un centro lejano al área, para marcar y lograr que su equipo se fuera por delante al descanso.
En la reanudación del encuentro, los locales no soltaron su presa y muy pronto, Diego Costa, muy activo, salió a la contra, llegó al área para pasar a la derecha al brasileño Manucho, que remató cruzado ante la salida del meta Andrés Palop (min 54), logrando el segundo del encuentro.
El Sevilla trató de reaccionar y consiguió recortar distancias con un gran tiro de Cala, que se coló por la escuadra del meta Jacobo (min 83), aunque el tiempo restante resultaría al final insuficiente para dar la vuelta al marcador.