Los pilotos se niegan a correr el campeonato en protesta por una norma que obliga a usar una única marca de gomas
26 mar 2010 . Actualizado a las 02:30 h.La guerra de las ruedas entre la Federación Galega de Automobilismo y un grupo de pilotos disconformes con las últimas decisiones del ente presidido por Iván Corral hace peligrar el Campeonato Gallego de Autocrós, cuya primera prueba (Santa Comba) estaba ayer en el aire a menos de cuarenta y ocho horas del inicio previsto en el calendario por falta de pilotos inscritos. Al cierre de esta edición, la escudería Amigos do Motor (organizadora de la prueba) y la federación decidían sobre la celebración de la carrera.
Desde inicios de año, un grupo de más de medio centenar de pilotos de autocrós ha venido mostrando sus quejas con respecto a algunas acciones de la federación gallega, como el precio de las licencias de piloto y mecánico, que consideran demasiado elevados y, lo que estos pilotos consideran la gota que colma el vaso, la obligación de utilizar en el Campeonato Gallego de Autocrós un modelo determinado de neumáticos adquirido a un proveedor establecido, lo que consideran que va en detrimento de sus ingresos por patrocinio y califican de «abusivo e ilegal». Tras varias reuniones internas y un encuentro con el ente rector del automovilismo gallego, los pilotos decidieron no participar en el campeonato autonómico de esta modalidad como medida de protesta.
La Federación Galega de Automobilismo, por medio de su presidente Iván Corral, argumenta que «la normativa de las ruedas únicas se negoció, pasó por la junta de gobierno y la comisión delegada y fue aprobada por la asamblea, donde hay dos representantes de los pilotos de autocrós, que también votaron a favor». Asegura Corral que utilizar un único neumático iguala la competición mecánicamente y ahorra dinero a los pilotos en la compra de ruedas. «Además, en virtud del acuerdo, el proveedor aporta tres mil euros y los vencedores tendrán premios en metálico, algo que antes no sucedía», añade Corral.
El organismo también asegura que goza de un preacuerdo para el próximo año con el proveedor de las ruedas por una cantidad de 12.000 euros y que, tras las protestas de los pilotos, se puso en contacto con él para sopesar la posibilidad de romper el vínculo, a lo que el proveedor respondió que pediría una indemnización por daños y perjuicios. Corral dice que hay 119 licencias para esta temporada (sesenta menos que la pasada) y sostiene que «detrás de estas protestas hay alguien que está manipulando a los pilotos».
La organizadora, en el medio
La primera prueba, que debía celebrarse en Santiago hace unas semanas, fue suspendida por el temporal que azotó Galicia, de manera que el campeonato debía empezar mañana en Santa Comba. Sin embargo, a menos de dos días para el inicio de la carrera, el número de inscritos era tan bajo que la escudería organizadora sopesaba cancelar el evento. «Sería la primera vez que se suspende en once años. Nosotros somos los perjudicados por la polémica entre pilotos y federación, nos tienen en el medio. Con el paso del tiempo, uno llega a hartarse de estas peleas y piensa en dejarlo», lamenta Américo Negreira, directivo de Amigos do Motor, organizadora del autocrós de Santa Comba y escudería que posee la última decisión sobre el evento.
El ente federativo gallego recomendaba ayer por la tarde la celebración del evento, «aunque sea bajo mínimos, es decir, con cinco pilotos por categoría», según palabras de Corral, que asegura que si este año no se celebra el campeonato gallego de autocrós, podría ser sustituido la próxima temporada por un Campeonato Gallego de Ralis de Tierra.