Fue el tercero que consiguió en lo que va de temporada y se lo brindó también a su novia Beatriz
23 mar 2010 . Actualizado a las 11:55 h.La de ayer fue una jornada de celebraciones. Alejandro Vázquez logró su tercer gol de la temporada y como hace habitualmente se lo dedicó a su abuelo materno que falleció hace 3 años. También Charles consiguió el objetivo de igualar su mejor récord goleador, aunque su dedicatoria fue hacia su compañero de equipo José Antonio Nevado, tras la grave lesión que ha sufrido el centrocampista madrileño.
Alejandro Vázquez inició su aportación goleadora esta temporada en el debut de Pablo Alfaro como entrenador, en el derbi menor con el filial del Celta. Había sido un gol importante con el que dio un valioso impulso a la victoria cosechada en en campo vigués.
La segunda celebración que tuvo esta temporada para su abuelo fue en el encuentro contra el Racing de Ferrol en A Malata y ahí también su aportación en el reencuentro de Igor de Souza con la camiseta granate ayudó a conseguir una nueva victoria.
Y claro, lo que le faltaba al capitán granate era marcar en Pasarón. La de ayer fue, sin duda, la más significativa. Se le notó en el gesto e incluso dio la sensación de querer hacerlo él solo, sin ese abrazo que pretendía darle Víctor Bravo.
Y es que nunca se sabe hasta qué punto los abuelos tienen, en muchos casos, una sensibilidad especial con sus nietos y la mayoría quedan marcados para el resto de sus días.
No obstante, en el caso de Alejandro Vázquez los goles del abuelo se deben no solo a la contribución que haya hecho como futbolista sino también por lo mucho que le ha ayudado a su familia y el cariño que sentía por él.
Nueva victoria
Del encuentro contra el Mirandés manifestó que la victoria valió «tres puntos y algo más dada la dinámica que llevamos y sobre todo en Pasarón, donde teníamos enfrente un rival muy correoso, que metían muchos balones en jugadas de estrategia... sufrimos bastante pero lo conseguimos que era lo que necesitábamos para seguir en la buena racha que llevamos».
Destaca también que a pesar de encajar el primer gol en los primeros minutos «conseguimos darle la vuelta al marcador en la primera parte nos vino bastante bien» y destaca también lo mucho que les apoyaron los aficionados granates y al final salimos todos contentos.
Las seis encuentros seguidos sin conocer la derrota supone una motivación especial para un equipo que ha ido construyéndose poco a poco y que en la actualidad ha llegado a dar un salto de calidad importante.
En este aspecto, Pablo Alfaro decidió no arriesgar en su vuelta a las convocatorias con un jugador como Santi Amaro, al que dejó en el banquillo durante los 90 minutos y dar entrada al canterano Rubén García en sustitución de Claudio, para oxigenar un poco al equipo después de la alta exigencia que le obligó a tener el rival.
Solo puntuaron tres de arriba
En estas circunstancias, haberle dado alcance al tercer clasificado Palencia, con el que tendrá que enfrentarse el próximo domingo, supone algo «importante porque se vio que esta jornada solo nosotros, Ponferradina y Alavés han ganado, por lo que estamos consiguiendo cortando distancias con los equipos que están arriba y el domingo nos jugamos un puesto nuevo en la clasificación, lo que supone un nuevo aliciente», subrayó.