El técnico racinguista ordenó ayer una defensa al hombre en las acciones a balón parado, córneres o faltas al borde del área, consciente del poderío del Guijuelo en este tipo de acciones. Eso quiere decir que cada jugador racinguista sabe a quien tiene que marcar para evitar que remate. Ayer, un par de jugadores racinguistas no hicieron los deberes, les falló la concentración, ya que los dos primeros tantos del Guijuelo llegaron a balón parado y precisamente por parte de los jugadores peligrosos a los que había que marcar muy duro dada la importancia del choque.
Al final del partido Luisito no ocultó su enfado por la forma de perder: «Hay jugadores que fallaron, aunque no quiero señalarlos con el dedo y ante la prensa. Es algo que hablaremos en el vestuario, que no lo quiero hablar públicamente. Es muy grave lo sucedido. Cuando yo ordeno marcas individuales es porque sé que hay jugadores que van bien en este tipo de jugadas. Es increíble que te hagan dos goles a balón parado y que sean esos jugadores peligrosos los que te los marcan. Perdimos de la forma en la que sabíamos que podíamos perder aquí. Es imperdonable joder... que nos puedan hacer dos goles así».
Agresividad e intensidad
Añade que si no hay intensidad, concentración y agresividad en las acciones a balón parado estás hipotecado: «En este campo era hacer eso, estar atentos en las jugadas a balón parado, y ya teníamos el partido ganado», aunque también señala que en ataque tampoco se hicieron las cosas mejor: «Tuvimos cuatro clarísimas ocasiones de gol y no las metimos. Así también es imposible ganar».
Sin embargo, insiste en lo de siempre, en que no les puede reprochar nada a los futbolistas, que lo han dado todo en el campo, aunque insiste en que falló la concentración en algunos jugadores.
Reconoce que la derrota es dura, pero dice que también perdió la Cultural y el Barakaldo: «Seguimos ahí, en un pelotón con varios equipos. Ahora hay que ganar los dos próximos partidos, Zamora y Osasuna B, que los disputaremos de forma consecutiva en casa y tratar de ganar en Santiago en la jornada siguiente. Después, todavía quedarían por delante otras siete jornadas más».
Rudy Carlier
Luisito agotó los cambios muy pronto y al final acabó con diez en el campo, ya que Rudy Carlier se lesionó y ya no podía cambiarlo: «Hice los cambios muy pronto porque no me quedaba otra que arriesgar».