Los anfitriones cerraron los Juegos de invierno al frente del medallero y con el codiciado oro del hockey sobre hielo
02 mar 2010 . Actualizado a las 11:47 h.Canadá comenzó mirando al cielo buscando nieve. Y acabó bajo una lluvia de oro. Los Juegos de Vancouver nacieron con dolor. Vieron la luz de la llama olímpica después de la muerte del georgiano Nodar Kumaritashvili, competidor de luge que perdió la vida en los entrenamientos. Dieron sus primeros pasos entre las dudas del buen tiempo. Crecieron hasta convertirse en una fiesta nacional. Y murieron con una gran ceremonia en la que los canadienses festejaron su triunfo en el medallero, pero también se rieron sin complejos de sus propios traspiés.
Canadá cerró su gran cita en la cima y con el oro más deseado, el de hockey sobre hielo, en una final con todos los ingredientes para saborear más el triunfo: victoria ante Estados Unidos (3-2) en la prórroga. Los anfitriones superaron en títulos a alemanes y estadounidenses, que partían como los contendientes en la lucha por el trono de hielo.
Cumplieron los pronósticos los dos conquistadores del cielo de Vancouver: Harry Potter y el Tomate Volador. El suizo Simon Ammann firmó el doblete en saltos y el pelirrojo Shaun White retuvo el oro en la competición de half-pipe de snowboard .
Se desinfló Lindsey Vonn, una estadounidense explosiva llamada a ser una versión alpina de Michael Phelps. Llegó tocada y naufragó en su intento de ganar cinco oros. Se fue con dos medallas. En cambio, resucitó su compatriota Bode Miller. El enfant terrible del esquí, que convirtió Turín 2006 en Las Vegas, subió por fin a lo más alto del cajón.
En Whistler, campo de batalla de los esquiadores, Austria no encontró sucesor para Herman Maier. Aunque la perdedora de Vancouver 2010 fue Rusia que, con los Juegos del 2014 llamando a a su puerta y después de un marcaje antidopaje, firmó sus peores resultados.
La competición se cerró sin sanciones por consumo de sustancias prohibidas y con solo dos llamadas de atención, lo cual puede tener doble interpretación. Los organizadores festejaron también la supuesta limpieza de unos Juegos más dorados que blancos para Canadá.