Zé Castro: «No quiero jugar para ir al Mundial, sino por mi valía»

DEPORTES

25 feb 2010 . Actualizado a las 02:00 h.

Zé Castro tiene mucha tristeza y pocos pelos en la lengua. En una rueda de prensa sin ambages, el central habló de su situación en el Dépor y de su relación con sus compañeros y su entrenador. El portugués afirmó estar pasando por el «peor momento» de su carrera, después de haberse caído de las alineaciones tras la derrota de su equipo en la tercera jornada de Liga frente al Espanyol. «Es el peor momento de mi carrera deportiva de largo. Creo que hace cinco meses que no juego en Liga, y es todo lo contrario de lo que pensaba, porque creía que podría ser mi mejor temporada, la que podría darme más cosas, sueños que tengo desde niño», comentó.

El defensa, al que su entrenador había señalado como titular para el partido del próximo domingo en Villarreal, reconoció que está triste porque se siente con capacidad para tener más protagonismo en el Deportivo, al que llegó la pasada temporada procedente del Atlético de Madrid, primero cedido y, después de que el club ejecutase la cláusula de compra de su contrato el pasado verano, traspasado. «La palabra que se corresponde con lo que siento es tristeza, una tristeza muy grande dentro de mí, que hace que mi vida día a día no sea la misma. Sé quién soy y tengo valía para jugar, pero hay compañeros que también lo hacen bien y otros que también lo intentan», agregó.

Lotina anunció el martes que medita darle la titularidad hasta el final de temporada para que tenga más posibilidades de disputar el Mundial del próximo verano, pero el defensa portugués no quiere favores. «También Piscu está trabajando y muy bien, y quiere jugar, seguro. No necesito un favor. Si no juego, tengo las cosas difíciles para cumplir un sueño que tengo desde niño [jugar el torneo con Portugal], pero no quiero jugar para ir al Mundial, sino por mi valía», señaló.

Sin explicaciones

Zé Castro desconoce cuál es el motivo que le llevó de la titularidad en las tres primeras jornadas a la suplencia en el resto de la temporada, en la que solo ha formado parte del once inicial en la Copa del Rey. «Sé que tengo valor para jugar. A partir de ahí hay unas personas que deciden. No entiendo todavía por qué dejé de jugar, pero no tengo que pedir explicaciones a nadie», dio.

Zé Castro defendió también su forma de actuar en las concentraciones, donde llama la atención el distanciamiento y la escasa relación que mantiene con sus compañeros. «No estoy obligado a ser amigo de nadie. La educación vale mucho más que muchas amistades falsas. Todo el mundo aquí sabe que mi respeto a los compañeros es máximo. A partir de ahí, si eres menos amigo, si hablas mejor, si estás riendo, si estás llorando, si estás más triste, más contento, si vas solo en las concentraciones o con los compañeros, da igual», dijo. «Lo que importan son los sentimientos y si preguntas uno a uno saben cómo soy y lo que les quiero. Eso me hace estar con la conciencia tranquila. Me voy a casa todos los días tranquilo. Triste, pero tranquilo», añadió.