Hoy se sabrá si el técnico granate tendrá que cambiar la línea defensiva para el derbi del Anxo Carro
12 feb 2010 . Actualizado a las 11:20 h.Cuando se tiran por la borda puntos ante el último clasificado, difícilmente se puede aspirar a grandes metas. En las diez jornadas que lleva Pablo Alfaro al frente del equipo, el Pontevedra ganó cuatro encuentros, perdió otros tantos y empató dos. Es decir, de los treinta puntos posibles, el Pontevedra consiguió catorce, con solo dos victorias lejos de Pasarón, la primera en el encuentro que debutó contra el Celta B en Barreiro y, la segunda, reciente en el estadio de A Malata frente al Racing de Ferrol.
El preparador granate afronta mañana el tercer partido de rivalidad gallega con la esperanza de que siga manteniendo la trayectoria de los dos anteriores.
Pero lo que más está echando en falta el Pontevedra es el gol. Tanto Igor como Antonio Moreno aún no se han estrenado en el aspecto goleador, lo que le obliga a Charles a seguir siendo la referencia ante la portería rival con siete goles.
Igor dispuso de un par de buenas ocasiones ante los santiagueses el pasado domingo, pero le falló la puntería.
Quedan por delante doce jornadas y para acercarse a la zona alta necesitarán vencer al Lugo. El equipo de Quique Setién es el que marca la cuarta plaza, por lo que si logra la victoria dejaría a los de Pablo Alfaro descolgados, con la particularidad de que el miércoles siguiente aún tendrá la posibilidad de acrecentar la ventaja al tener que jugar el encuentro que tiene pendiente con el Mirandés por el temporal de nieve. Dadas las condiciones metereólogicas que están sufriendo en Miranda de Ebro, nada extrañaría que se aplazase de nuevo el partido. Para el Lugo es un colchón importante, lo que convierte el derbi de mañana en un encuentro muy complicado.
La evolución de los lesionados va mejorando a excepción de Orlando Gutiérrez, que es baja definitiva. El médico del club, Alberto Domínguez, confirmó la rotura del reto anterior y tendrá como mínimo mes y medio de inactividad. A Vázquez le duele un poco todavía la rodilla derecha tras pisar mal la pierna al disparar a portería en el entrenamiento del lunes, aunque el médico del club cree que ante su fortaleza podría jugar al no haber riesgo de lesión. También Castaño y Malón, que tenían molestias, han mejorado.