Alarmante bajón físico de los lucenses, que fallaron un penalti y que estrellaron un par de balones en la madera
08 feb 2010 . Actualizado a las 12:07 h.Las crónicas del siglo pasado hablarían de un tiempo para cada equipo en un derbi clásico. Pero lo cierto es que el Lugo indultó al Celta B en el primer tiempo y el filial celeste, mucho más entero físicamente, estuvo a punto de ganar. Al final, el empate sabe mucho mejor a los locales.
El Lugo demostró su condición de equipo de promoción en todo el primer acto. Regaló el balón al bisoño equipo de Milo Abelleira, pero controló todas las facetas del juego. Suyo fue el tempo de partido, las llegadas y un carrusel de oportunidades que fueron dilapidando. Hasta Losada falló un más que dudoso penalti -el noveno que le pitan al filial en lo que va de campeonato- de Carlos Díaz al propio ariete rojiblanco. El propio Chino lo arregló un minuto después adelantando al Lugo en un barullo en el aérea local.
Pero fue el único rédito que le sacaron a su monólogo, que incluyó oportunidades meridianas de Sergio -el sustituto del lesionado Maikel- y Cristóbal, aunque la ocasión más clara también tenía que ser de Losada. Un testarazo a media altura hizo volar a Sergio. El meta de Catoira interceptó el esférico y, aliado con el palo, consiguió forzar el córner.
Todo ante un rival entregado, que no disparó ni una sola vez a puerta y que tuvo que cambiar de sistema (pasó a jugar con un 4-2-3-1) y rotar jugadores en busca de soluciones imposibles, en gran medida porque el equipo estaba hundido y desquiciado. Entregado.
Sin embargo a Milo Abelleira le funcionaron los cambios. Se cargó todo el medio campo inicial y sus tres recambios le dieron al equipo frescura y verticalidad. Y través de acciones explosivas se metieron en el partido contando con la omnipresencia de Álex López en el área rival. El ferrolano pudo marcar el empate en un mano a mano que le ganó Escalona. Era el minuto 62 y pasada la hora de partido los celestes acababan de ejecutar su primer disparo entre los tres palos. Pero al segundo intento no falló y con un tiro cruzado equilibró el derbi. Y aunque Losada cabeceó al palo en la jugada siguiente, quien a punto estuvo de quedarse con el triunfo fue el cuadro local en dos nuevas oportunidades de Álex López. También Mateo tuvo la suya en tiro cruzado que atrapó el portero vasco de los lucenses.
Aún así, las tablas dejan satisfecho al Celta B, mientras Setién reniega de la oportunidad desperdiciada en el primer acto. Los suyos no supieron matar -quizás influenciados por la lesión de Maikel- y al final tuvieron incluso problemas para defenderse. Como penitencia, hoy podrían caerse de la zona de promoción.