Tras la derrota en Huelva, el técnico del Atlético dejó entrever que tomará medidas, y ayer se reunió con su plantilla
08 ene 2010 . Actualizado a las 11:57 h.Quique Sánchez Flores y la plantilla del Atlético de Madrid mantuvieron una reunión de 45 minutos en el vestuario de la Ciudad Deportiva de Majadahonda, antes del entrenamiento, tras el 3-0 encajado contra el Recreativo de Huelva en los octavos de final de la Copa del Rey.
Esa derrota centró la atención en la vuelta al trabajo, en una charla entre el técnico y la plantilla en la que, según explicó posteriormente el portero Sergio Asenjo, analizaron los «errores» de los últimos choques, hicieron «autocrítica» y conversaron sobre las declaraciones de Quique tras el partido en Huelva, donde criticó anoche la profesionalidad de algunos jugadores de la plantilla.
Sucedió esto después de que el Atlético demostrara en Huelva que tiene su propia Ley de Murphy: lo que va mal siempre es susceptible de empeorar.
Mal situado en la Liga española y eliminado de la Liga de Campeones, el equipo rojiblanco está en puertas de caer eliminado de un torneo en el que depositó gran parte de sus esperanzas de pelear por un título en esta temporada aciaga.
Pero en el Atlético de Madrid lo peor siempre parece estar por venir, algo que es fácil de intuir a juzgar por las explosivas declaraciones realizadas por Sánchez Flores al término del partido copero.
«Quiero pedir perdón a la afición por esta decepción tan grande. Hay una falta enorme de inteligencia a la ahora de leer cada momento del partido y de la temporada. Esto no se corresponde con la historia del Atlético de Madrid ni con sus aficionados», afirmó.
Y prometió medidas de choque: «Necesitamos urgentemente una cirugía». Fue un mensaje inequívoco dirigido hacia sus jugadores y que amenaza con erosionar (un poco más) la fractura existente en el vestuario rojiblanco.
Nuevo concepto
Las frases de Sánchez Flores introducen un concepto nuevo dentro del club, acusado por la prensa de ser una entidad en la que nunca pasa nada a pesar de los continuos reveses.
Hasta ahora, las únicas medidas notorias adoptadas por el club tienen que ver con el cambio de entrenadores, interminable en la última década. Solo en los últimos 16 meses el equipo ha tenido tres técnicos diferentes: Javier Aguirre, Abel Resino y, ahora, Sánchez Flores.
El actual entrenador señaló directamente a los jugadores como culpables del desastre. Nombres como los de Forlán, Ujfalusi, Cléber Santana, Jurado o Simão están en la mente de todos como receptores del mensaje de Quique..
«Estoy decepcionado al ver cómo viven su profesión», dijo el técnico.
En este punto, resulta paradójico que el club renovara hace solo unas semanas los contratos de futbolistas como Cléber o Jurado.
En la víspera del partido ante el Recreativo se hablaba más del futuro del equipo que del propio encuentro copero.
Rumores
Por ejemplo, se publicaron los fracasos en los intentos del club por fichar a nuevos jugadores, la probable salida del argentino Maxi Rodríguez en los próximos días, la posible venta a final de temporada de su compatriota Sergio «Kun» Agüero...
Ahora, la crisis interminable del club es la gran noticia en el entorno rojiblanco, que espera con interés la cirugía de Quique. El Atlético de Madrid jugará mañana ante el Valladolid. ¿Sobre qué futbolistas aplicará el técnico su bisturí? Mientras, el enfermo sigue agonizante.