El Compostela pierde ante uno de los peores equipos de la categoría

C. R.

SANTIAGO CIUDAD

Los blanquiazules firman su sentencia al colocarse ya a nueve puntos de los puestos de permanencia

21 dic 2009 . Actualizado a las 12:24 h.

Este Compostela no tiene arreglo. Cada vez son menos los que creen en el milagro. Y más, después de lo que se vio en la tarde de ayer en el estadio de San Lázaro, en donde el conjunto santiagués volvió a tocar fondo. El Compos perdió ante el Sestao Ríver (0-2) y firmó su sentencia.

En la cola de la clasificación, con nueve puntos y una sola victoria en dieciocho encuentros, el Compos ya está a nueve puntos de la salvación, cuando resta todavía una jornada para completarse la primera vuelta. Ni siquiera las palabras de optimismo y esperanza de Fabiano Soares, recordando la gesta de Fernando Castro Santos en el Poli Ejido, permiten pensar en la remontada.

El Compos está roto. Fabiano apenas tiene jugadores de los que echar mano. Ante el Sestao Ríver, en teoría uno de los rivales directos del Compostela en la lucha por la permanencia, el entrenador solo tenía once futbolistas del primer equipo en condiciones. Para colmo, a los cuatro minutos se lesionó Sestelo y el hispano brasileño tuvo que dar entrada en el terreno de juego a Vladimir, que lleva muchos meses en el dique seco.

Ante el Sestao, el Compostela no se enteró de la fiesta. Lento, sin ideas y sin chispa. Sin criterio en su juego y, lo que es más grave, sin motivación. El once santiagués solo se salvó durante cinco minutos, los primeros del segundo período, en los que tuvo la oportunidad de empatar.

Un infierno

El Compos vivió un infierno ante uno de los peores equipos del grupo, un Sestao Ríver incapaz de triangular y casi nulo en ataque. Y, a pesar de todo esto, logró dos goles en la capital gallega. Dos tantos que hunden todavía más al Compos. Dos goles que sentencian al conjunto blanquiazul y que le hacen mirar ya hacia Tercera División.

Con lo que en estos momentos tiene en nómina el Compos es imposible salvarse. Para que se puede pensar en un milagro el club santiagués deberá fichar al menos cuatro futbolistas de cierto nivel. Sin embargo, el problema económico también es un serio escollo que impide alcanzar este fin, sobre todo mientras no se liquide al anterior entrenador (Jesús Baleato), que presentó una denuncia por un importe de 60.000 euros. Por eso, Fabiano tuvo que dirigir a los suyos desde la grada, algo que hace todavía más difícil que se pueda crear una buena sintonía en el equipo.

Ayer, Compos y Sestao ofrecieron un pésimo espectáculo. Sin ocasiones y sin fútbol. Un partido para olvidar, que los vascos sacaron adelante más por deméritos de su rival. El Sestao fue, tal vez, el peor equipo que pasó hasta el momento por San Lázaro. Aún así, se llevó los tres puntos. Sacó petróleo en un estadio en el que la afición cada vez se aburre más. Este Compos ya no enamora a sus seguidores, que poco a poco se van resignando.

En la primera parte el Compos estuvo ausente. Empezó bien el segundo período. Lo hizo con otra velocidad. Pero la gasolina se acabó muy pronto. Solo duró cinco minutos esta reacción. Luego, el Sestao Ríver marcó el segundo gol y el Compostela ya firmó su sentencia. Bajó los brazos y se entregó.