El base canario vive su mejor semana en la NBA, superado el bache de Portland y el Europeo de Madrid, que lo alejó de los Juegos. «Aquello fue el palo más grande»
04 dic 2009 . Actualizado a las 03:40 h.Faltan quince minutos para que empiece el entrenamiento de los Kings cuando Sergio Rodríguez (La Laguna, Tenerife, 1986) se pone al teléfono. Por detrás, no paran de gritarle: «¡Vamos, Chacho, vamos!».
-Parece que se lo pasan bien en los entrenamientos. ¿El que le grita es Nocioni?
-[Sergio se ríe] Sí, es el Chapu (Andrés Nocioni, argentino que jugó en el Tau, Manresa y en los Bulls, antes de recalar en Sacramento). La verdad es que resulta una gran ayuda, un apoyo muy grande para mí estando tan lejos de mi gente. También me ayuda mucho dentro del equipo.
-¿Está contento con el cambio de aires?
-Estoy bastante a gusto. La ciudad es muy diferente respecto a Portland. El clima, por ejemplo, es mucho mejor. Y dentro del equipo me encuentro muy cómodo. Todo el mundo decía que íbamos a ser el peor equipo de la NBA y ahí estamos con 8-8 [la entrevista fue el miércoles, antes de que los Kings derrotaran a los Pacers]. En el Arco Arena estamos ganando bastante.
-El otro día dio un recital ante los Hornets (metió 24 puntos, su máxima anotación en la NBA).
-Esta es mi mejor semana en la NBA. El equipo ha ganado varios partidos y después de un arranque, más que malo, irregular... En algunos partidos no he jugado, en otros he jugado 20 segundos, que es lo que más fastidia. Sabía que cuándo me llegase la oportunidad el entrenador me iba a dejar jugar y eso era lo que pedía: que si me iba a poner que me dejara jugar. Eso es lo que está pasando: estoy aprovechando mis oportunidades y espero tener más a partir de ahora.
-El entrenador se mostró muy satisfecho en público y dijo que ahora iba a ser difícil negarle más oportunidades. ¿Qué le comentó a usted?
-Te dice lo de siempre, que hay que seguir así. Tampoco es una locura, que hemos ganado solo un par de partidos seguidos.
-¿Cómo es Westphal?
-El entrenador es bastante llevadero y cómodo para jugar con él. Es muy buen tío, no va a pillar en ningún momento, ni a decir cosas malas. Intenta llevar el equipo lo mejor que puede y tenernos contentos. Siempre ha sido claro y cuando da oportunidades las da bien.
-«No va a pillar», «siempre ha sido claro»... ¿Echa de menos a Mc Millan (su técnico en los Blazers)?
-Je
-El no tener minutos en Portland frenó su progresión y lo alejó de la selección. ¿Duele ver a España por la tele?
-Es fastidiado porque a todo el mundo le gusta ir a la selección. Sobre todo lo de la Olimpiada. Eso fue el palo más grande. Pero ahora mismo la selección no me quita el sueño. Se ha demostrado que yo no soy prioritario para ellos y entonces yo tampoco tengo a la selección como una prioridad. Ahora estoy centrado en esto porque es mi prioridad y lo que me da de comer. Y si algún día tengo que volver a la selección, yo encantado, porque siempre será un buen recuerdo y mi casa porque yo he sido campeón del mundo con España.
-¿Y nunca pensó en tirar la toalla y volver a la ACB?
-Es que no me puedo volver para España. Eso la gente no lo entiende. Tengo contrato. Y aunque pudiera yo estoy muy contento y estoy disfrutando. Aunque parezca que en Portland no jugué mucho, al final jugué 67 de 82 partidos en la primera temporada, 72 en la segunda y 80 en la tercera. No echo de menos nada profesionalmente.
-¿Debió haber cambiado antes de aires?
-A Sacramento he llegado cuando ha podido ser. Cuando me han dejado salir. Porque yo había pedido el traspaso antes, pero ellos no me dejaban salir. Ahora tengo una nueva visión. No solo son los partidos, la verdad es que estoy entrenando todos los días muy bien. Me encuentro muy cómodo jugando.