El Tenerife logra igualar un 3-0 en contra

José Anselmo Moreno / Efe

DEPORTES

El Valladolid exhibe su pegada y luego se deja empatar.

29 nov 2009 . Actualizado a las 21:24 h.

El Real Valladolid regaló un insólito y extravagante empate (3-3) después de hacer ostentación de su capacidad ofensiva, al dar oxígeno a un Tenerife que se limitó a agradecer los regalos de su rival para equilibrar un rotundo 3-0.

El equipo vallisoletano buscaba reencontrarse con su mejor cara tras dar una imagen de indolencia y desorganización en los últimos encuentros, lo que le había hecho perder autoestima y confianza en su forma de jugar. El Tenerife, tras cinco derrotas a domicilio, llegaba con un lastre notable.

El Valladolid salió dinámico y agresivo. El día que Mendilibar cambió de libreto su equipo tuvo más presencia en ataque y llegó mucho y bien durante los primeros minutos. Manucho y Diego Costa, titulares por primera vez juntos, se apoyaron y ambos estuvieron tan solventes como venenosos en la línea de ataque.

El Tenerife se desperezó mediado el primer tiempo y también esgrimió sus armas de equipo correcto y trabajado tácticamente con Nino y Omar Ramos de estandartes. Sin embargo, cuando mejor estaban los tinerfeños, Costa rentabilizó su vigor y después de escaparse de la defensa batió a Sergio Aragoneses para el primer gol del partido (min. 27). Nueve minutos después, Ayza Gámez pitó el primer penalti a favor del Valladolid en esta Liga. Un empujón claro de Mikel Alonso sobre Canobbio permitió al ex del Celta marcar desde los once metros y situar a su equipo en lo que entonces parecía la vereda del triunfo. Este segundo gol fue como un puñetazo en plena mandíbula, ya que dejó muy tocado al Tenerife.

El equipo vallisoletano pudo marcar dos goles más en los primeros dos minutos de la reanudación y eso sin tener recorrido en la banda izquierda, donde Mendilibar había puesto a Canobbio y no a un extremo. Dio igual, Costa marcó el tercero tras un saque de esquina y certificó de este modo el intenso dominio local (min. 50).

Con el 3-0, el Valladolid buscó posesiones más largas de balón y ocupar todo el campo con el sosiego y la placidez que dan tres goles a favor. Ya para entonces, los canarios simulaban haber perdido el aplomo con el que se habían asomado al partido. Sin embargo, los sobresaltos y las sorpresas estaban aún por llegar.

Nino aprovechó un fallo de Luis Prieto para acortar distancias en lo que parecía un espejismo, ni siquiera un amago de reacción por parte de un Tenerife que aparentaba no tener fe para añadir al partido el ingrediente de la emoción. No hizo falta, el Valladolid emuló a los Reyes Magos y le obsequió también con el segundo gol, obra de Ángel, así que un encuentro que estaba cerrado se complicó inesperadamente para los locales que aguantaban como podían una victoria mínima y con un sufrimiento innecesario.

Al final, Ayoce marcó el 3-3 ante el asombro e incredulidad de la grada. El resultado sabe a derrota para un Real Valladolid que se «autoempató», ya que esta tarde exhibió sus recursos para después despilfarrarlos en tres claras faltas de aplicación.

3 - Real Valladolid: Justo Villar, Barragán, Luis Prieto, Baraja, Marcos; Álvaro Rubio, Borja; Nauzet (Font, min. 73), Cannobio (Marquitos, min. 79), Diego Costa y Manucho (Medunjanin, min. 88)

3 - CD Tenerife: Aragoneses; Ezequiel Luna, Manolo Martínez, Pablo Sicilia, Bellvís (Dinei, min 82); Ricardo, Mikel Alonso; Juanlu (Angel, min. 59), Alfaro, Omar (Ayoce, min. 67); y Nino.

Goles: 1-0: Min. 27, Costa. 2-0: Min. 34, Canobbio de penalti. 3-0: Min. 50, Costa. 3-1: Min. 62, Nino. 3-2: Min. 70, Angel. 3-3: Min. 85, Ayoce.

Arbitro: Ayza Gámez (C. Valenciano). Amonestó a Manucho, Marcos, Bellvis y Ricardo. Expulsó a Luna por doble amonestación (min. 92).