Mista revive su partido maldito

Rubén Ventureira

DEPORTES

«Las molestias de pubis desaparecieron. Cada día voy a más», dice el punta, que será titular frente a su ex equipo

18 nov 2009 . Actualizado a las 03:14 h.

Una fecha, un partido. Mista los tiene grabados. Sábado 21 de octubre del 2006, Deportivo-Atlético de Madrid. El murciano había contado para Javier Aguirre en los siete primeros partidos de Liga, seis de ellos como titular. Había sentado a Agüero, que lo veía jugar desde el banquillo. Y formaba pareja atacante con Fernando Torres, el icono colchonero. El delantero murciano se quería reivindicar en el club rojiblanco, que lo había adquirido ese verano por 4,5 millones al Valencia, donde el emergente Villa y el veterano Morientes le cerraban el paso. Cuando llegó a Riazor sumaba un gol, el logrado en el Santiago Bernabéu en el derbi madrileño contra el Madrid, tanto que había servido para sumar un punto. Frente al Dépor lo intentó con un remate de cabeza que casi acaba en la red. Pero en el minuto 23 se rompió. Corría la séptima jornada. Desde aquel día, se podría decir que Mista no volvió a ser el mismo... hasta el reciente encuentro de Getafe.

«Ese día, en Riazor, empezaron mis problemas. Vinieron por una rotura en el aductor, a la que no encontrábamos la solución. Aquello acabó siendo una lesión de pubis que me tuvo mucho tiempo fuera», recuerda el delantero murciano. Se refiere a los problemas que lo lastraron en sus dos temporadas en el Manzanares y en la primera en A Coruña. «Mi etapa en el Atlético no fue nada buena a nivel deportivo. No sé si es la más negativa de mi carrera, pero sí que fue bastante mala. Entré en una racha de problemas físicos que al final me acabaron pasando factura en el Deportivo. Me rompí en Riazor y a partir de ahí pues... Bueno, eso, afortunadamente, forma parte del pasado y no hay que darle más vueltas».

La rotura derivó en pubalgia

Aquel 21 de octubre del 2006 (en el que, por cierto, ganó 1-0 el Dépor) Mista sufrió en A Coruña una rotura fibrilar en el aductor mediano del muslo izquierdo. Se perdió los cuatro siguientes partidos de Liga. Y solo volvió a ser titular de forma esporádica, si bien aquella temporada acabó jugando un total de 25 partidos e hizo otros dos goles, el último precisamente frente al Deportivo en el Calderón. A la siguiente campaña, Torres emigró al Liverpool, pero llegó Forlán y Agüero se asentó en la titularidad. La pubalgia apenas dejó participar al murciano: jugó solo seis partidos de Liga y no hizo ningún tanto.

En verano del 2008 llegó al Deportivo, con el que se estrenó cara a puerta en el primer encuentro del campeonato, frente al Real Madrid: «Fue el único partido de la temporada pasada en el que jugué sin molestias, en plenitud física», ha dicho en varias ocasiones. Ya no marcó más. Sus participaciones fueron esporádicas, y llegó a estudiar la posibilidad de ser operado de pubalgia. Finalmente, optó por un tratamiento más conservador que ha dado resultados.

Mejora cada día

Los problemas los ha dejado atrás con muchísimo trabajo (trabajó en verano con el equipo de su pueblo y se incorporó una semana antes a la pretemporada) y con su brillante actuación en Getafe, donde hizo un gol y dio otro. Como la vida es circular, tras el partido de su resurrección llega, de nuevo, un Deportivo-Atlético de Madrid. Y Mista, al fin restablecido, volverá a ser titular, pero con la camiseta blanquiazul.

«Las cosas van saliendo. Tanta mala suerte, como toda la que tuve la temporada pasada, no podía ser. Espero seguir así. Estoy mejor cada día. Las molestias de pubis desaparecieron. Quería vivir una temporada entrenando bien y fuerte, y así está siendo. Cada día voy a más y me encuentro mejor», afirma el delantero, que la pasada semana cumplió 31 años.

Primer duelo contra el Atleti

El sábado se enfrentará por primera vez al Atlético en partido oficial. El verano de su llegada ya jugó contra los rojiblancos en la final del Teresa Herrera: falló un penalti porque se resbaló en el remate. Pero no actuó en ninguno de los dos partidos de Liga. Este verano, no se enfrentó a los colchoneros en el Teresa Herrera porque estaba lesionado.

No se toma el encuentro como una revancha. Su etapa en el Atlético tuvo dos caras. La deportiva fue mala, pero no la otra: «A nivel humano fue muy buena, porque allí he vivido experiencias que en ningún otro sitio he podido vivir, quizá por la efusividad con la que se vive todo en ese equipo. El sábado me reencontraré con mucha gente querida. He vivido momentos muy bonitos en el Atleti. Espero que acabé en los puestos que se merecen». Pero que ese renacer llegué pasado el sábado.