Este mes se cumplirá un año de su último gol con su club: «Cuando hay un desgaste físico sin la pelota, cuando la tienes no estás totalmente fresco», se justifica
04 nov 2009 . Actualizado a las 13:00 h.El Marathon Man del Dépor trabajó ayer al margen de sus compañeros, en el gimnasio. Lo hizo por precaución. En los últimos minutos del partido contra el Sporting a Guardado se le subió un gemelo. «Fue solo un pequeño aviso y hay que cuidarse bien».
-¿Tiene algo que ver con la lesión que lo mantuvo de baja la pasada temporada?
-No, nada. Fue en el otro lado, en la pierna derecha. La combinación de cansancio pasa factura y no quiero que pase lo de la temporada pasada.
-Además, su objetivo es jugar todos los partidos de Liga, a lo Filipe...
-Si se puede, sí, o por lo menos estar activo durante todo el torneo, que si no estoy sea por decisión técnica, no por una lesión. Por eso me estoy tomando con más seriedad cualquier tipo de dolores o de avisos.
-Es una mala temporada para lesionarse, con Mundial al fondo.
-Exactamente, no es una temporada cualquiera. Si estamos activos hay muchas probabilidades de ir al Mundial, y, aunque quede lejos, uno también piensa en eso.
-¿Qué músculos trabaja en el plan de prevención de lesiones?
-Isquios, gemelos, que es donde he tenido las lesiones, y trabajo para prevenir la pubalgia, una zona que me suele doler.
-El domingo se pasó gran parte del segundo tiempo en la derecha. ¿Quién lo decidió?
-Lotina lo decide durante el partido. Cuando estaba Lafita era más circunstancial: de repente yo iba a sacar de esquina del lado contrario y, como por esa banda me quedaba más corto el recorrido, así quedábamos. En esta ocasión fue decisión de él, y uno trata de hacerlo lo mejor posible...
-No se le ve tan a gusto como por la izquierda.
-Uno, que toda la vida ha jugado por su banda, es obvio que no se siente igual en la otra, pero tampoco tengo problema para jugar ahí.
-Lotina ha dicho que la marcha de Lafita y Verdú ha hecho al equipo más previsible...
-Puede ser, aportaban cosas diferentes al frente, sobre todo Lafita. Verdú retenía muy bien la pelota, pero Lafita era más desequilibrante por banda derecha, que hoy día se habla de carencia por ahí. Pero cuando ganamos los cuatro partido seguidos no se hablaba de eso, y ahora se habla de lo que hace falta porque no hemos ganado en dos. Hay que afrontar esto con lo que hay y no pensar en que se fue este o el otro.
-A finales de mes se cumplirá un año de su último gol con el Dépor. ¿Después de tanto correr, llega cansado al remate?
-Cuando hay un desgaste físico sin la pelota, cuando la tienes no estás totalmente fresco, con las ideas claras para buscar desequilibrar, pero son cosas de las que tengo que pasar... Ahora tenemos bien cogido el estilo de juego del equipo, hemos sacado los partidos como los hemos sacado, y hay que tratar de seguir así.
-La temporada pasada fue el sexto en asistencias de gol de la Liga, con ocho. Esta temporada lleva 60 centros al área, pero solo un pase de gol, el del Bernabéu a Valerón...
-Lo de las asistencias es algo relativo. Hay veces que mandas un centro malo y te lo hacen muy bueno, y a veces lo mandas muy bueno y lo hacen malo. El año pasado hubo la suerte de que cuando caía un centro caía un gol, y este no.
-El técnico lo ha elogiado mucho este temporada. ¿Hace usted un balance tan positivo?
-Sí, excepto este ultimo partido, en que no me sentí nada bien. Sentí que fue de los peores partidos que he dado en el Deportivo. Pero con el inicio general de Liga me siento muy satisfecho.
-¿Tan mal se sintió?
-No me sentía fresco en ideas con la pelota. Perdí muchas pelotas que no debería haber perdido. Una hace autocrítica y siente que el del domingo no fue de sus mejores partidos, sino que hice uno de los peores.