El filial superará su marca histórica de victorias consecutivas si logra derrotar al filial del Athletic
VIGO
El quinto triunfo seguido rubricado por el Celta B en su visita al campo de Lasesarre, en Barakaldo, ha dejado al cuadro de Milo Abilleira al borde de entrar en la historia, tras igualar el mejor registro de victorias consecutivas. Es la tercera vez, desde que el filial se denomina de ese modo, que logra una racha semejante en la división de bronce.
Los dos precedentes similares los firmó de la mano del pontevedrés Rafa Sáez en el banquillo y ambos en la segunda vuelta de la competición. El primero se fraguó en la campaña 2004/05, entre las jornadas veintitrés y veintisiete, ambas incluidas. Fue precisamente un filial, el del Mallorca, el que rompería el registro de los vigueses al empatar en tierras baleares a un gol.
El filial logró esa temporada una racha de dieciséis partidos consecutivos sin conocer la derrota, en los que cedió solo cuatro empates, y acabó la liga en la octava plaza de la tabla.
La campaña siguiente se repitió la historia pero con un componente bien distinto. Tras sumar catorce jornadas seguidas sin conocer el triunfo (entre la dieciocho y la treintaiuno), los celestes se hundían en la tabla y se complicaban la permanencia.
La reacción llegó ante el Las Palmas, en Balaídos, con victoria por la mínima gracias a un solitario tanto de Goran Maric. El filial solo consiguió cinco victorias en toda la segunda vuelta y lo hizo de forma consecutiva. La sexta la impediría el Pontevedra, también en Balaídos, al vencer a los celestes por 1-2.
Esa campaña los de Rafa Sáez se salvaron en la última jornada tras empatar a dos tantos en Fuenlabrada, en un partido dramático y eludieron la promoción de descenso por un mejor coeficiente respecto al Castillo.
El filial tiene ahora en su mano derribar ese registro. La racha comenzó en la tercera jornada ante el Racing de Ferrol, tras derrotarlo en A Malata por 1-2. Compostela, Lugo, Éibar y Barakaldo han sido sus siguientes verdugos. Ahora serán los leones los que dicten sentencia. Si los de Milo ganan, habrán hecho historia.