Un coruñés que se forjó en La Masía por el Barcelona

J. V.

VIGO

27 ago 2009 . Actualizado a las 02:00 h.

Toni Rodríguez (A Coruña, 1990) empezó a jugar al balón en el Ural, el equipo de su barrio. A los doce años fue seleccionado por el Deportivo para acudir a jugar un torneo alevín en Brunete, y allí se fijó en él el Barcelona, que se lo llevó para La Masía. Estuvo cuatro años en las categorías inferiores del Barcelona donde se forjó como jugador.

Debido a la enorme competencia que tenía en el club azulgrana, le dejaron marchar cuando el Celta se interesó en él hace tres años. Formó parte del equipo juvenil de División de Honor durante las dos últimas temporadas, y fue uno de los artífices del buen rendimiento del equipo celeste en esta categoría, primer hace dos temporadas cuando llegaron a las semifinales de la Copa del Rey, y el año pasado cuando se metieron en la final de la Copa de Campeones.

Para Toni los estudios son importante y pretende licenciarse en Farmacia, siguiendo los pasos de su madre: «La trayectoria de un futbolista es muy corta, y yo quiero estar preparado el día de mañana», comentaba hace un año este jugador de buena zurdo y habilidad técnica.