Isidoro Hornillos, el presidente de la federación gallega, ostenta todavía los récords autonómicos de 100, 200 y 400 metros, el más reciente, con 23 años de historia
25 ago 2009 . Actualizado a las 19:12 h.Mientras Bolt ha disparado la velocidad a nivel mundial, en Galicia los tres registros de las distancias más cortas en la pista continúan inalterables desde hace más de dos decenios. Los tres, 100, 200 y 400, curiosamente tienen el mismo protagonista, Isidoro Hornillos, el actual presidente de la federación gallega de la disciplina.
Hornillos no se considera un Usain a escala de aquel momento -finales de los setenta y década de los ochenta- «porque Bolt solo hay uno». Sin embargo sus marcas perviven en el tiempo. El récord autonómico de 400 metros acaba de cumplir 30 años. El crono se ha parado en 46.24 segundos desde 1979. En aquella época incluso fue plusmarca española. Su marca de los 200 (21.12) tiene 26 años de vida y el récord del hectómetro es el más joven de todos (10.55 segundos en 1986) y el único que se ha visto amenazado en los últimos tiempos. «Hay gente en Galicia que puede batirlos, pero se necesita trabajo y continuidad. Por lo menos una dedicación entre ocho y diez años», comenta el ahora profesor en el INEF coruñés, que considera que «algo de talento y calidad debía tener para conseguir aquellas plusmarcas», además de una gran dedicación a un deporte que ha sido su pasión. «Intento devolverle todo lo que me ha dado».
Un cuatrocentista
Hornillos no se considera un especialista en el hectómetro. Su medio natural desde joven -se federó en el año 73- eran los 400 metros, distancia para la que había sido becado en la Residencia Blume, en la que permaneció durante un decenio y en la que llegó a ser olímpico en Moscú 80. «Siempre me he considerado un hombre del 400, era en donde tenía mayores posibilidades, pienso que estaba capacitado para bajar de los 46 segundos, pero llegó aquel martillo».
Se refiere al lanzamiento de martillo. Un día de 1984 en Santiago, en la Liga de clubes militando en la sección de atletismo del Deportivo, mientras hacía el calentamiento un artefacto lanzado desde el foso le impactó en el pie. Lo dejó sin los Juegos de Los Ángeles y le hizo hacer el camino inverso hacia las distancias más cortas «y la verdad noté mucho la diferencia porque el esfuerzo que tenía que hacer era mucho menor, aquel cambio era una delicia». Rentabilizó su esfuerzo y también se hizo con los dos récords aún vigentes. Para completar una trilogía que aún no pasó a la historia.