España confía en Marta y Paquillo

X.?R. Castro

DEPORTES

La palentina es favorita al oro en los 3.000 obstáculos, y el andaluz, una sólida opción en los 20 kilómetros marcha

14 ago 2009 . Actualizado a las 02:54 h.

Después del cero de Pekín y de un decenio sin conseguir un oro en los mundiales de la especialidad, José María Odriozola ha optado por la mesura, pero detrás de la única medalla que vaticina el presidente de la Federación Española en el Mundial de Berlín que mañana comienza hay opciones reales de mantener cuando menos la media de tres metales por gran cita con Marta Domínguez, Paquillo Fernández y Ruth Beitia a la cabeza, pero sin olvidarse de un 1.500, tanto masculino como femenino, en el que se demostró un excelente nivel en el reciente campeonato de España de Barcelona.

La reina Marta acapara todas las miradas. El camaleón por excelencia del atletismo español no solo tiene el aval de su trayectoria y de su carácter competitivo. También llega a Alemania con la mejor marca de la temporada en la especialidad (9 m 09 s 59 d) conseguida en Barcelona hace menos de un mes. Y encima tiene una cuenta pendiente consigo misma y con la élite de los obstáculos desde que una fatídica última valla la privó de un metal seguro en los pasados Juegos Olímpicos. Aquella caída la ha llevado a protagonizar una espectacular puesta a punto. Solo falta que llegado el momento todo funcione. De ser así, la medalla de oro de Abel Antón conseguida el 28 de agosto del 1999 en Sevilla encontraría sucesor.

Paquillo Fernández es la gran esperanza masculina. Acumula tres subcampeonatos mundiales de marcha y ya no está su verdugo, Jefferson Pérez. Aún así, y quizá contra pronóstico, el accitano no parte como favorito e incluso ha tenido que retirarse en el último campeonato de España en pista. Esta temporada ha dado un paso hacia el futuro incidiendo mucho más en los 50 kilómetros que en la distancia corta, por eso aparece lejos de las primeras posiciones del ránking, copado por dos rusos que están llamados a ser sus grandes rivales: Valery Borchin y Petr Trofimov. Aún en este panorama, Paquillo es una sólida opción a medalla. Su calidad y técnica depurada lo avalan, y mañana puede darle el primer metal a la delegación española. «Me veo competitivo y con posibilidades de medalla», apuntó antes de partir.

Salto de altura

La larga Ruth Beitia es la tercera bala hispana. El triunfo en el salto de altura es cosa de dos: la alemana Ariane Friedrich y la croata Blanka Vlasic. Entre las dos atesoran las doce mejores marcas de la temporada, pero detrás de ellas aparece la cántabra, que este curso ha saltado 2,01 metros, que está para batir el récord de España en cualquier momento y que tan solo tiene como amenaza, a priori, a la italiana Antonietta Di Martino. De conseguirla, sería la primera medalla del salto de altura español a lo largo de la historia en las grandes citas.

El 1.500 siempre ha sido la distancia aristocrática del atletismo español y por tradición España mete a sus tres representantes en las grandes finales. Pero hace diez años que no sube al podio. El último en colgarse un bronce ha sido Reyes Estévez, en Sevilla. Y precisamente el barcelonés, con un portentoso final para adjudicarse el título en el último nacional el día de su 33 cumpleaños, ha vuelto a disparar las expectativas españolas. Está lejos de la marca del keniano Agustine Kiprono, el mejor este año, pero no tanto de las instituciones de la distancia: Medhi Baala, Rui Silva o Bernard Lagat, el americano de adopción que llega con el mismo registro que Juan Carlos Higuero a una carrera más abierta que nunca. En teoría, el arandino será el primer espada de un equipo español nada bien avenido. Higuero y Casado, por un lado, y Reyes, por el otro.

No puede olvidarse tampoco el 1.500 femenino, con Natalia Rodríguez y Nuria Fernández en su mejor estado de forma. La maternidad le ha sentado de maravilla a las dos y tras el atracón del nacional de Barcelona parecen estar en disposición de desafiar a las rusas y a Mariam Yusuf Jamal, la referencia del curso en la distancia.

Hasta el momento, el techo del atletismo español está en las cinco medallas de Stuttgart, Atenas y París, pero desde el 2003 la cuesta abajo ha sido evidente. En Berlín, en una ciudad talismán, pueden aparecer síntomas de recuperación a un año vista del Europeo de Barcelona.