«Si los canteranos demuestran nivel en el primer equipo deben equipararse sus condiciones al resto. Ni tanto para unos, ni tan poco para otros» mantiene el vigués
05 jul 2009 . Actualizado a las 03:15 h.Lleva diecisiete años en el Celta. Llegó como alevín y pasó por todas las categorías inferiores hasta el filial, del que fue capitán. Su carrera como futbolista siguió en el Pontevedra. Antes de colgar las botas, militó en el Porriño y el Coruxo. Ahora, a punto de cumplir los treinta y cinco, Toni Otero lleva cuatro como técnico de base. Y le ha tocado el gordo. Sustituir al Chuti Molina al frente de la cantera celeste.
-¿Le sorprende que el club se haya decidido por usted?
-Hay un cambio de política en todos los estamentos, no solo en jugadores. Se hizo una apuesta que salió mal, pero hemos aprendido de ella. Ahora se pretende dar un giro y queremos corregirla con gente de la casa. Después del año de sufrimiento que pasamos, había que hacer algo. Para mí es un orgullo y una oportunidad.
-Sin embargo la base ya estaba dando buen resultado, ¿no?
-Tenemos un futuro muy prometedor. Se ha trabajado bien y existe una materia prima interesante. Pero hay cosas que queremos e intentaremos cambiar. Hasta ahora nos movíamos de forma independiente, cada uno enseñaba a su manera, ahora buscamos una línea de trabajo común que antes no había.
-¿A qué se refiere? ¿A que tendrán que jugar todos a lo mismo como decía el nuevo técnico del filial?
-El club tiene que tener una línea y todos debemos asumir esas pautas. Tanto como un sistema de juego no sé, puede que tampoco sea eso. Lo que sí debemos contemplar son unas directrices comunes en la formación de los jugadores y mantenerlas en todas las categorías.
-¿Qué va a cambiar en la incorporación de futbolistas?
-Tendremos una estructura de ojeadores más fuertes. Se han firmado treinta y cinco convenios que facilitarán las cosas, aunque no se le de la importancia que tiene. El fútbol gallego es ahora nuestra prioridad.
-¿A qué edad contempla que deberían captarse jugadores?
-Cuánto más jóvenes, mejor. Vamos hacia eso. La idea es cerrar el círculo con un equipo benjamín y lo estamos valorando. Eso permite dirigir toda su formación y crea unos lazos afectivos que son determinantes cuando se entra en una lucha de intereses.
-Como sucede con varios chicos cadetes e infantiles...
-Hay grandes clubes que se han fijado en ellos, y puede que alguno se vaya. El Villarreal, por ejemplo, se gasta mucho dinero en la persona que tiene aquí para llevarse jugadores. Y el Madrid lo mismo. Por ley, en esas categorías los chicos están libres. Hacemos lo posible por mostrar otra mentalidad y convencerlos de que aquí hay futuro.
-¿La nueva filosofía se corresponde solo con un momento de dificultad económica?
-Las necesidades están ahí y tenemos que priorizar. Más que los resultados lo importante es generar jugadores. Para nosotros o para vender. Si podemos generar recursos por ahí, al club seguro que le vendrá muy bien. Pero no solo por dinero, digamos que nos hemos convencido todos de que es el camino.
-Pero luego los canteranos no se valoran igual... ¿Es normal que Rubén cobre 600.000 euros anuales y Dani Abalo 60.000?
-La gente de casa debe ir subiendo peldaños. En mi primer año en Segunda B cobré veinte mil pesetas, pero estaba en el club que quería. Si la gente va demostrando, se deben equiparar sus condiciones al resto. Ni tanto para unos, ni tan poco para otros.... No me corresponde a mí, pero a esa gente hay que valorarla y seguro que el club hará un esfuerzo grande.