Esteban Vigo, técnico malagueño del Xerez Deportivo, dijo ayer que el ascenso del equipo jerezano, por primera vez en su historia, a la Primera División supone «un éxito enorme para la ciudad y para todos». «Prefiero no pensar ahora mucho porque me echaría a llorar, es un momento muy emocionante. No es la primera vez que la gente me pide que me quede. Tengo todo su cariño y ellos el mío», ha apostillado.
Por otra parte, el técnico del Zaragoza, Marcelino García Toral, señaló ayer que estaba «loco de contento y orgulloso» de sus jugadores. «Estoy tremendamente satisfecho. La obligación se ha cumplido, con dificultades, pero se ha cumplido, gracias al trabajo de los futbolistas», señaló.
El preparador del Tenerife, el otro equipo ascendido en la tarde de ayer, José Luis Oltra, acudió al socorrido «yo he aportado mi granito, pero los protagonistas son los jugadores».
El Alavés fue el único equipo que ayer certificó su descenso a Segunda División B. Su entrenador, Javier López, se mostró apesadumbrado con la temporada realizada por sus jugadores y las consecuencias que puede acarrear el fracaso.