«Necesitamos que vuelva a salir alguien como Fran»

CDLUGO

Afirma que se siente «muy gallego» y que pretende quemar todas las etapas del fútbol con una última parada en Galicia

07 jun 2009 . Actualizado a las 02:00 h.

Mandiá y el fútbol se sonríen mutuamente. No le va mal en Alicante y es el entrenador gallego en categoría superior, la Segunda División. Así lo transmite en la conversación, además de un profundo agradecimiento a todos los que piensan que es el mejor técnico gallego de la actualidad. -Aproveche. Saque pecho. -Pues, realmente, me llena de satisfacción. Porque me siento muy gallego, aunque haya estado fuera desde los 14 años. Los gallegos en la diáspora también estamos muy pendientes de lo que sucede en Galicia. Y esto me motiva para seguir ejerciendo de gallego. -¿Está satisfecho con su trabajo en el Hércules? -Es una temporada excepcional para nosotros. Hay cuatro equipos con números de locos, para ascender. Es emocionante. -Al Celta, en su misma categoría, no le va tan bien. ¿Qué opina? -Es una sorpresa, igual que el Murcia. Tienen buenos jugadores y todos esperábamos que estuviesen arriba. Pero les ha costado encontrar el modelo de equipo. Si te despistas, la Segunda te da golpes tremendos. -¿Qué piensa del Deportivo? -Que está compitiendo bien en Primera. No se puede decir que el fútbol gallego lo esté haciendo mal. -¿Sigue otras categorías? -Estuve al tanto de los inconvenientes del Lugo y Pontevedra (al que le pudieron afectar los aspectos económicos). A priori, parecía que estaban para cotas mayores. Y el descenso del Deportivo B ha sido un golpe duro. Quizá le haya pasado factura el cambio de jugadores. -¿Con este panorama, se atrevería a entrenar en Galicia? -No hay que olvidar que Deportivo y Celta son dos clubes emblemáticos del fútbol español. Para un entrenador siempre serán atractivos para trabajar. Son un factor de motivación para los entrenadores gallegos que nos encontramos fuera. Claro que me haría ilusión entrenarlos algún día. -Sin embargo, los futbolistas gallegos deben emigrar para triunfar. -Es importante para los clubes que salgan chicos de su cantera, que se identifiquen con la casa. Otorga un alto nivel de encanto (desde el punto de vista del público) y de identificación con el escudo. En Galicia necesitamos que vuelva a salir alguien como Fran. Dani Abalo podría ser un ejemplo de ello. Para ello, los responsables deben trabajar a conciencia e intentar evitar que se los lleven clubes de fuera de Galicia. -Insisto. Esto no sucede. -Pero Deportivo y Celta suponen dos opciones de futuro. Deben recuperar protagonismo e importancia. También es importante que los clubes de Segunda División B puedan servir para dar el salto a categorías superiores. -¿Se puede pensar que los futbolistas germinan donde hay recursos y, por ello, los gallegos florecen fuera? -Sería un error. Los buenos jugadores deben sacar la cabeza aunque no haya recursos. -¿Depende del nivel de los formadores? -Creo que es un círculo. Los chavales salen si tienen buenos entrenadores. Después, son los futbolistas de alto nivel los que hacen que un entrenador sea bueno. -La presencia de Guardiola, Hugo Sánchez y Míchel parece demostrar que el fútbol español abre las puertas a la nueva hornada de entrenadores. -Hubo un momento que parecía que solo valía la experiencia, pero ahora se ha impuesto la capacidad profesional. En ese caso, la experiencia que se aporta es la que se tuvo como futbolista. No estoy en contra de los entrenadores veteranos. Sus cimientos son los años que llevan en esto. En realidad, lo importante es tener capacidad y hacerlo bien. El que es bueno, es bueno, y no hay que darle más vueltas. -Con todo lo que se mueve en Primera, ¿no le dan ganas de meter la cabeza? -Claro. Igual que si se da la oportunidad de irme al extranjero. No me asusta la presión, porque esta profesión me apasiona. Quiero vivirla al máximo. En Primera, el futuro es más inestable, pero no me preocupa el qué pasará. Me entrego a la alegría y al disfrute. Yo me lo paso mejor de entrenador que de jugador. -¿Y los despachos? -Hice el curso de director deportivo. Me atrae la idea para el futuro. Me apetece vivir todas las facetas del fútbol. De hecho, en Alicante tengo el compromiso de decidir sobre la estructura deportiva del club, además de entrenar al primer equipo. Es una buena experiencia. -¿También usted se sube al carro del «jogo bonito»? -Lo primero es que te sientas a gusto e identificado con lo que propone tu equipo. Hay que jugar para la gente, para que lo pase bien. Es lo que debemos buscar los entrenadores para poder regresar a casa satisfechos. Pero esto lleva su tiempo.