Los ex delanteros deportivistas se enfrentarán mañana en Anoeta tras cruzarse en México y Uruguay, donde hace cinco años Taborda le propinó un cabezazo a Abreu
21 feb 2009 . Actualizado a las 18:09 h.Septiembre del año 2007. El delantero uruguayo Sebastián el Huracán Taborda (Montevideo, 1981) acaba de fichar por el Deportivo y acude a uno de los últimos referentes charrúas en la historia blanquiazul, Washington Sebastián el Loco Abreu (Minas, 1976). «Hablando con Abreu, con el que he compartido muchas cosas, me informé de lo que es el Deportivo», explica.
Un año y cinco meses después, el Huracán y el Loco tienen oportunidad de saludarse. Será a partir de las cinco de la tarde en Anoeta, donde se jugará el Real Sociedad-Hércules de Segunda División, equipos en los que ahora militan Abreu y Taborda, respectivamente. Ambos arietes, es cierto, han compartido muchas vivencias en el pasado. Entre ellas, su episodio blanquiazul, antes mencionado.
Abreu costó al Deportivo 7,2 millones de euros en 1999, jugó 15 partidos y marcó tres goles con la blanquiazul en Liga. El setenta por ciento de Taborda (más la mitad de un tal Federico Rariz) significó un desembolso de 2,9 millones. En 41 partidos anotó cinco goles.
Los dos delanteros, pues, podrían aprovechar para departir acerca de sus recuerdos coruñeses. Sin embargo, no es probable. A pesar de lo que dijo Taborda al aterrizar en Alvedro, la relación entre ambos es de alta tensión. La Liga española es la tercera que los enfrenta, después de haberse cruzado en México (con el Loco en el América y el Huracán en Pumas) y en Uruguay (Abreu y el Nacional que entrenó el ex deportivista Martín Lasarte contra Taborda y el Defensor), donde el duelo alcanzó su máximo esplendor, en plena carrera por el campeonato.
Batalla campal
Fue en el estadio Centenario cuando en septiembre del año 2004, a falta de media hora para el final del duelo, Taborda aprovecha un despiste del árbitro Fernando Cabrera para cabecear certeramente en el pómulo derecho de Abreu. Mientras el colegiado amonesta a ambos, el resto de los jugadores de se enzarzan en una batalla campal. Tras la agresión, empate a cero y el título para Danubio, al final.
Aquel partido trajo cola, Abreu se puso loco y el tribunal de penas uruguayo amenazó seriamente con una sanción ejemplar para Taborda, que al final quedó en nada, como era previsible.
Al año siguiente volvieron a jugarse el título. No hubo cabezazo. Nacional fue campeón. Su hinchada había propagado por Internet un llamamiento para increpar y perseguir a Taborda tras el partido. El Huracán había calentado el ambiente dos días antes.
Años después de aquellos encontronazos, la Segunda División española los reúne de nuevo. La emigración ha sentado mejor a Abreu que a Taborda. Por eso Juan Manuel Lillo, que entrenó al minuano en México, se acordó de él para la tarea del ascenso. Faltan dieciocho jornadas. La Real Sociedad es ahora octava a diez puntos del líder. Abreu lleva dos goles, uno de penalti. El Hércules es sexto, con tres puntos más que los donostiarras. Taborda solo le marcó al Salamanca, tras un saque de esquina. Ha tenido varicela en los últimos días, pero no se perdería por nada del mundo la cita de mañana.