El Celta arrojó luces y sombras, pero logró por primera vez en la temporada dos victorias consecutivas, por lo que tuvieron más peso las luces que las sombras. Con resultados positivos es más fácil seguir creciendo, y el equipo de Pepe Murcia cada vez está más convencido de cual es el camino a seguir para poder estabilizarse en una zona tranquila, y si se puede, a la larga pensar en metas mayores.
El balón les alumbra
El equipo celeste está mostrando su mejor cara cuando tiene el balón, cuando busca elaborar, cuando tiene en mente la portería rival, cuando Trashorras saca a relucir su calidad, Ghilas su velocidad y su lucha y Dinei busca el desmarque en el área.
El Celta tiene un plantel para jugar al fútbol y ha demostrado que en Segunda también es posible hacerlo. Cuando un equipo quiere y necesita sumar de tres en tres lo mejor es no especular con el juego e ir decididamente a por el partido.
Dinei, la referencia
Para jugar con un solo punta, este no solo debe ser un rematador, sino que también debe ser una referencia capaz de apoyar, de esperar a que se incorporen los mediapuntas y de jugar con ellos. Dinei se ha asentado en el equipo porque además de estar en racha goleadora cumple los requisitos anteriores. Es uno de los aciertos que ha tenido Ramón Martínez.
Debilidad atrás
Pero el Celta sigue sufriendo en determinadas fases del partido porque su defensa no ofrece garantías. Lo pasa mal sin el balón, sobre todo porque cuando lo pierden les cuesta ordenarse atrás para detener los contragolpes.