Los jugadores saltaron al campo con una camiseta de ánimo para Carlos Mouriño

La Voz

VIGO

09 nov 2008 . Actualizado a las 02:00 h.

Ayer se vivió en el Nuevo Arcángel un momento muy emotivo en la salida de los jugadores del Celta al terreno de juego. Todos los jugadores del conjunto vigués saltaron con una camiseta blanca que rezaba: «Ánimo presidente». Fue una de las muestras de la importancia que los célticos le daban a este partido por el trágico accidente que supuso la muerte del hijo de Carlos Mouriño.

El minuto de silencio en memoria de Juan Camilo, fue seguido con pulcritud por todo el público asistente. Fue un momento emocionante en el que se podía palpar la consternación de los miembros del Consejo de Administración del Celta. El club vigués, con la ausencia de su presidente, estuvo representado en Córdoba por Ricardo Barros, como cabeza visible, el director general Antonio Chaves, y los consejeros Antonio Rosendo y Primitivo Ferro. Los celestes lograron el objetivo de la victoria que les había pedido su presidente, que pudo verla desde México.

En la celebración de los goles, los jugadores también se acordaron del momento difícil que atraviesa la familia del presidente, y así en varios de ellos se vio como diferentes futbolistas señalaban con su índice hacia el cielo, en memoria de Juan Camilo Mouriño, e incluso el segundo tanto lo celebraron todos abrazados y con un gesto serio, que simbolizaba el dolor, en lugar de la alegría habitual en las celebraciones de los goles durante cualquier partido. Por supuesto, también lucieron el pertinente brazalete negro.