Un medio con gran sentido táctico, sobrado en la Segunda B

P. A. L.

FERROL

09 nov 2008 . Actualizado a las 02:00 h.

La historia de Gorka Soria (Mungia, 1976) es la de un medio centro inteligente, con sentido táctico, sobrado para la Segunda B y que dejó pegada en el ascenso del Racing en el 2004. Después, quizá le faltó físico para hacerse con un hueco en el once de la temporada siguiente, en la que Cobas y Curro Vacas lucieron como pareja por delante de la defensa durante casi toda la liga.

Trabajador y buen recuperador, el centrocampista vizcaíno formó junto a Fabiano y David Franch el centro del campo que llevó al Racing a Segunda en la temporada 2003/2004. Celebró así un éxito que se le resistía.

Porque a los 21 años, contribuyó a que el Burgos pelease por el ascenso a Segunda A, pero no consiguió su objetivo. Y también disputó una liguilla con el Motril en el año 2002, cuando subió el Getafe.

Además de en A Malata, Gorka Soria disfrutó de la Segunda durante un par de campañas en el Eibar y otra temporada en la Ponferradina. Después, volvió a su tierra para jugar en el Real Unión de Irún y convertirse ahora en un habitual en centro del campo del Sestao River.