La selección española afronta el partido ante Bélgica, como su «primera prueba de fuego», como definió Juanito, una vez superados los trámites de Bosnia, Armenia y Estonia. «Es un rival bastante complicado que nos va a poner las cosas bastante difíciles y aún más en su campo», apuntó el central.
«Hemos visto ante selecciones modestas las consecuencias que tiene haber ganado un título como la Eurocopa. Viven su gran día y están al máximo porque nos consideran uno de los mejores combinados. En Bélgica debemos estar muy firmes y seguir defendiendo muy unidos, confiados en que nuestro estilo de juego nos dará oportunidades de gol», añadió.
Es la línea en la que también se expresa David Vila. «Al Mundial nadie nos invita gratis. Tenemos que estar bien en la clasificación para certificar el pase cuanto antes y el partido en Bélgica sabemos que es uno de los claves. Somos líderes y ellos tienen que dar todo para frenarnos», aseguró el asturiano.
Fernando Torres, uno de los jugadores que más está notando la dureza de los rivales ante el campeón de Europa, confía en que la motivación sea mayor ante un adversario con mayor historia. «Estamos demostrando que sabemos enfocar cada partido ante equipos que van muy motivados. Después de ganar la Eurocopa el respeto que se tenía a España ha crecido, hay una motivación extra y los rivales juegan con más dureza», reconoció. «Después de ganar a Bosnia, Armenia y Estonia afrontamos en Bruselas el primer partido duro, sobre todo fuera de nuestra casa. Tenemos que imponer nuestro estilo, sabiendo que nos vamos a encontrar a un rival de mayor calidad que los últimos enfrentamientos», destacó.