Jacques Rogge espera que la medida «haga pensar a los atletas dos veces antes de hacer trampa».
09 oct 2008 . Actualizado a las 16:08 h.El presidente del Comité Olímpico Internacional, Jacques Rogge, prometió no dar tregua en la lucha retroactiva contra el dopaje.
Según Rogge, el anuncio de que se descongelarán las muestras tomadas en los Juegos de Pekín 2008 para volver a analizarlas es «un claro mensaje».
«No vamos a dejar pasar ninguna oportunidad de analizar esas pruebas en forma retroactiva. Esperamos que esta medida sea un gran disuasivo y que haga pensar a los atletas dos veces antes de hacer trampa», dijo el presidente del COI en una declaración escrita dada a conocer hoy.
Todavía no está claro cómo funcionarán exactamente los análisis retroactivos, ya que el operativo implica trasladar las casi 5.000 muestras congeladas desde el laboratorio de Pekín al de Lausana.
Patrick Schamasch, jefe de la comisión médica del COI, confirmó que en las muestras se buscará la EPO (eritropoietina) de «tercera generación» (CERA), que no se detectó en ningún atleta durante los análisis realizados en los Juegos.
Pero los análisis apuntarán a buscar también otras sustancias.
«Tenemos señales de otras», dijo Schamasch, que definió como «particularmente interesantes» el análisis retroactivo de los deportes de resistencia.
Los análisis serán realizados «en los próximos meses», añadió.
La CERA -que eleva la oxigenación de la sangre y, por lo tanto, el rendimiento físico de los atletas- saltó al conocimiento público en el Tour de France 2008.
Un nuevo test de sangre desarrollado por la Agencia Francesa de Lucha contra el Doping (AFLD) permitió detectar casos de utilización de la nueva sustancia, y el COI quiere ahora aprovecharlo para quitarse las dudas que le dejó Pekín.
El COI llevó a cabo una cantidad récord de análisis en Pekín, 4.770, 3.901 de ellos de orina y 969 de sangre.
Los Juegos de Pekín 2008 se cerraron con seis casos positivos, y hay otros tres pendientes. En los días previos a los Juegos, Rogge había pronosticado «entre 30 y 40 casos de doping» durante Pekín 2008, extrapolando los 26 positivos de Atenas 2004.
John Fahey, presidente de la Agencia Mundial Antidoping (AMA), saludó la decisión del COI, porque permitirá «sacar a la luz casos que de otra manera no se hubieran descubierto».