El estadio de Bessa, en Oporto, sede del club de fútbol portugués Boavista (un histórico en Segunda División), ha sido embargado por el fisco y puesto en venta a un precio de salida de 28,3 millones de euros, según anunció ayer la Dirección General de Impuestos de Portugal.
Los candidatos a la compra deberán presentar sus ofertas antes del próximo 20 de noviembre, tal y como precisa el comunicado de los servicios fiscales lusos.
El estadio de Bessa tiene capacidad para albergar a 30.000 espectadores y fue renovado íntegramente en el año 2004, con ocasión de la disputa de la Eurocopa en Portugal. Los costes de los trabajos se elevaron entonces a más de 31 millones.
Con un pasivo de varios millones de euros, el Boavista atraviesa una grave crisis económica. Sus jugadores no han percibido aún salarios correspondientes a varios meses de la pasada temporada y no hay fecha prevista para el cobro. Además de sus problemas financieros, el club fue relegado a Segunda División esta temporada, después de una condena por «presión probada» a árbitros en tres partidos del campeonato portugués durante los años 2003 y 2004.
Hace unos meses, el club de Oporto mantuvo un contacto con la empresa Castle Shore, que estaba dispuesta a realizar una inversión de 38,5 millones de euros. Pero esa solución se quedó en nada después de que el inversor de la firma, Sergio Silva, cuyo plan de ayuda económica reveló varias irregularidades, fuera arrestado por la policía judicial e imputado por uso de falsos documentos y supuesta estafa.
En el estadio de Bessa jugó la selección española durante la Eurocopa del 2004. En concreto, frente al combinado de Grecia.