El presidente de Estados Unidos, George W. Bush, dijo el miércoles en Seúl que es prematuro eliminar al régimen norcoreano del «eje del mal» y pidió que se respeten los derechos humanos en Corea del Norte y China, aunque se negó a politizar los Juegos Olímpicos.
Bush ha sido acusado de hacer caso omiso de los antecedentes de China en materia de derechos humanos al anunciar que asistirá a la inauguración de los JJ.?OO. el viernes. Sin embargo, afirmó que no necesita de las Olimpiadas para manifestar sus opiniones sobre cuestiones religiosas y otras libertades.
«Llevo siete años y medio reuniéndome con los líderes chinos y mi mensaje siempre ha sido el mismo: ustedes no deben temer a las personas religiosas en su sociedad», declaró Bush. «En realidad, la gente religiosa hará que su sociedad sea un lugar mejor», insistió.
«Los JJ.?OO. son un acontecimiento deportivo», afirmó. «Pero también son una oportunidad para decir al pueblo chino que respetamos sus tradiciones y respetamos su historia», agregó.
Los dirigentes chinos «deben permitir que las personas puedan expresar sus opiniones, y en la medida en que la gente no pueda hacerlo y no pueda tener una actividad religiosa libremente, (eso) es un error», sostuvo.
Cuestión política
En los Juegos más politizados de la historia del Olimpismo, asistir o no a la ceremonia inaugural de mañana es para los líderes internacionales una cuestión controvertida, o diplomática, y para los chinos, de honor patrio.
Mientras el presidente de EE?UU., George W. Bush, decidió asistir afrontando una cierta oposición en casa, el brasileño Luiz Inácio Lula da Silva, para el que China es un gran comprador, no lo ha dudado en aras de promover la candidatura olímpica de su país, y al francés Nicolas Sarkozy le ha llovido una avalancha de críticas.
Sarkozy, que en marzo aseguró que no asistiría a la ceremonia en represalia por la represión de China en el Tíbet, reculó el mes pasado y estará como presidente de turno de la Unión Europea
Por parte española, los Príncipes de Asturias, don Felipe y doña Letizia, asistirán como invitados de honor a la inauguración.