Siete clubes de Segunda División figuran en la lista de morosos que deberían hacer efectivos sus pagos pendientes antes de las doce de la noche de hoy, si no quieren descender de categoría. En total, las deudas alcanzan los 24,7 millones de euros.
El Levante y la Real Sociedad encabezan la lista de morosos. La situación del equipo valenciano es dramática. Tiene denuncias por impago de 44 jugadores, que se traducen en un montante de 16,7 millones. A estas cifras, hay que añadir la deuda del filial (484.764 euros) a 15 futbolistas y varias mensualidades del equipo femenino.
Por su parte, el club guipuzcoano fue denunciado por 19 futbolistas por un total de 2,8 millones. Otro equipo que se está jugando el descenso a Segunda B por impago es el Xerez. Debe casi un millón menos que la Real (1,9), pero tiene muchas delaciones (27). Completan el club otros cuatro equipos: el Celta (cinco denuncias y 1,2 millones de deuda), el Elche (once y 551.875 euros), el Granada 74 (veinte y 1,2 millones) y el Hércules (seis y 94.368 euros).
Las mayores cantidades del Celta corresponden a Matías Lequi y Antonio Guayre, mientras que Yago Yao reclamó 6.000 euros, Pinto 200.000 y Ángel 150.000. Tres de estos jugadores ya están desligados del club, el canario está en camino y únicamente permanece el central argentino.
La situación en la Segunda B también es preocupante. Hay ocho clubes con más de 20 denuncias, entre los que figura el Ourense (descendido a Tercera), donde la deuda actual con sus futbolistas es de 205.782,20 euros, según las cifras que maneja la Liga y la AFE. El Racing Portuense, con 442.000 euros, y el Linares, con 435.000 euros, son los que más deben de la categoría, pero históricos como el Burgos, el Jaén, el Logroñés o el Rayo Vallecano también pasan por apuros.
Un portavoz de la Liga de Fútbol Profesional aseguró ayer de que «se está intentando por todos los medios resolver la situación». También reconoció que «se están celebrando reuniones diariamente» y que confía en que «con la voluntad de los clubes se llegue a una solución, como así vino ocurriendo en los últimos años con conflictos similares».