El derbi gallego tan solo podrá tener esta temporada una versión muy descafeinada. El único Celta-Dépor posible en la actualidad se vivirá esta noche (20.45 horas) en el estadio ourensano de O Couto en la final de la Copa gallega. El partido, aplazado en su día, apenas resulta atractivo para los contendientes. Los deportivistas ya están con las maletas preparadas para irse de vacaciones después de clasificarse para la Intertoto y a los célticos todavía le quedan cuatro partidos de Liga por delante, después de sacarse una losa de encima con el triunfo del pasado domingo.
Ni Celta ni Deportivo apostarán por sus mejores equipos. Ambos tienen sesión de entrenamiento en la mañana de hoy y tanto Alejandro Menéndez como Miguel Ángel Lotina mezclarán titulares, suplentes y jugadores del filial, incluso en el caso blanquiazul algún juvenil. Por eso pensar en un once parece casi imposible. En el bando celeste, hasta cuatro jugadores canteranos -Richi, Noel Alonso, Dani Abalo y Goran Maric- tienen opciones de salir de inicio en un equipo en el que únicamente parecen fijos Luis García en la portería, el central Rubén, que estuvo sancionado el domingo, en el centro de la defensa, y Okkas (sin convocar ante el Cádiz) en el ataque. A mayores, jugadores como Guayre, Mario Suárez o Vitolo debieran tener minutos.
El Deportivo ya no puede contar para el partido con De Guzmán, Wilhelmsson ni Aouate, que ya no están en A Coruña, y aunque viajará con toda la plantilla, jugadores con molestias como Coloccini o Pablo Amo ya han sido descartados por el técnico para el envite de esta noche.
Lo único que ha confirmado el técnico vasco es su intención de que el mexicano Andrés Guardado juegue de inicio para coger un poco de ritmo antes de irse con su selección, y que Valerón participe al menos algunos minutos. Lo normal es que apueste por un once plagado de suplentes con Piscu, del filial, como central, el puesto que tiene más descubierto. A priori será el único jugador del Fabril que tendrá protagonismo, ya que la entrada del Dépor B en el play off desaconseja utilizar a sus hombres en un duelo de carácter oficioso. Algún juvenil tapará los huecos que queden.
Aún en estas circunstancias, sigue siendo un derbi entre los dos equipos más representativos de Galicia. Celta y Dépor no se ven las caras desde abril del pasado año en el debut de Stoichkov en Balaídos. Esta temporada no hubo duelo en la Liga, una circunstancia que se repetirá el próximo curso. Por eso la Copa autonómica ha quedado como el único escenario posible en donde rivalizar. Lástima que la pésima organización del torneo autonómico le reste el glamur que se merece el clásico por antonomasia del fútbol gallego.
El colofón copero fue aplazado en su día por deseo de los coruñeses y hasta bien entrada la semana pasada los vigueses no dieron el visto bueno para jugar esta noche. Al final, con los dos equipos liberados de tensión habrá partido y, por lo tanto, el segundo campeón del torneo. De entrada, el Celta defiende el cetro conseguido en enero del año pasado ante el Lugo. Para el Dépor es su primera final.