Un Deportivo en racha alcanza plaza europea tras su cuarto triunfo seguido

Pedro J. Barreiros

DEPORTES

21 abr 2008 . Actualizado a las 11:45 h.

El Deportivo no encuentra su techo tras derrotar a un Osasuna negado de cara a gol. El penalti transformado por Sergio tras una fenonemal internada de Filipe, otra más en su larga cuenta de intervenciones decisivas en ataque, dio los tres puntos y, de paso, sitúa a su equipo en la plaza que da acceso a la Intertoto. La cuarta victoria consecutiva, además, abre nuevas expectativas, pues la UEFA se halla ahora a solo cinco puntos.

Los coruñeses, que llegaron a tener tres delanteros sobre el campo, apenas disfrutaron de ocasiones en todo el partido, nunca llevaron la iniciativa y se vieron a merced de un rival que derrochó esfuerzo, pero le faltó calma. Tal fue el acoso local, que no se vuelve exagerado destacar a Aouate, el salvador de su equipo con varias intervenciones decisivas.

Taborda, como acompañante de Xisco en punta, se erigió en la gran novedad de la alineación deportivista. Wilhelmsson ocupó la mediapunta y gozó de total libertad de movimientos en ataque. Lafita se quedó en el banquillo. ¿El cambio respondió a las declaraciones del deportivista sobre la rivalidad regional entre Pamplona y Zaragoza? La grada del Reyno de Navarra se encargó de recordárselas y Lotina ni siquiera le dio entrada al césped.

Todas las acciones de ataque del Dépor buscaron a Taborda. El gigante uruguayo se convirtió en la referencia blanquiazul, con Xisco a la caza de los espacios libres que dejaba su compañero. El esquema, aunque de apariencia más ofensiva que el habitual de Miguel Ángel Lotina con un único ariete, no dejaba a nadie en punta en las estrategias rivales. Entonces, hasta el sueco perseguía, como si de un marcaje personal se tratase, las llegadas de Puñal.

La estrategia empujó el juego sobre el portal deportivista durante muchos minutos. Con el centro del campo blanquiazul más debilitado, pues contaba con un jugador menos que en anteriores jornadas, Sergio, De Guzmán y Filipe se remangaron para frenar estas acometidas. Muchas veces apelaron a la falta. Hasta una docena tiraron los navarros en las proximidades de Aouate. Una mala estadística que, por fortuna para los visitantes, no se reflejó en el marcador.

Acosa navarro

La primera parte tuvo color local. El Dépor apenas llegó a la portería de Ricardo, un espectador más. El Osasuna tenía clara la receta para hacer daño y asedió a su rival por las bandas, lo que obligó a Barragán y a Filipe a multiplicarse. Vela, junto a Corrales, y Juanfran, ayudado por Azpilicueta, se llevaron todos los aplausos, pues metieron más de un centro con marchamo de gol. El mexicano, que llegó a España con 16 años procedente del Arsenal y militó un breve período en el Celta, se convirtió en el principal peligro junto a la movilidad de Kike Sola y Plasil.

La ocasión más clara llegó tras un córner. Pasado un cuarto de hora de juego, Sergio salvó bajo palos la volea de Astudillo, quien dio la victoria el domingo pasado a su equipo frente al Espanyol y ayer volvió a estar a punto de marcar. Otro lance a balón parado volvió a poner en aprietos a los visitantes. Kike Sola remató muy desviado cuando tenía toda la portería para fusilar a Aouate tras la cesión atrás de Miguel Flaño.

La lesión de Antonio Barragán, otra de las novedades en el once por la sanción de Manuel Pablo, devolvió el protagonismo a Cristian, recién recuperado. El Osasuna lo hizo todo bien, menos rematar sobre el portal rival. Ni siquiera la aparición final de Pandiani, con un plus de motivación ante sus ex compañeros, aunque apenas ha gozado de minutos esta temporada, solucionó algo. El partido pertenecía al Deportivo, que sigue con la sonrisa puesta camino de Europa.