Greene, bajo sospecha por dopaje

X.R. Castro

DEPORTES

15 abr 2008 . Actualizado a las 02:00 h.

Nadie se salva de la sombra del dopaje en la legión de estrellas que han alumbrado los 100 metros. Ni leyendas recién retiradas como Maurice Greene. Mo se fue hace un par de meses impoluto, por la puerta grande con un récord en sala todavía en vigor y con las lesiones como único lastre para decir adiós. Pero el que fuera campeón olímpico en los Juegos Olímpicos de Sídney y que pasea tres títulos mundiales del hectómetro aparece ahora entre los doce acusados de haber consumido drogas según desveló el diario norteamericano The New York Times aludiendo a un testigo en una investigación estadounidense. Su entrenador ex John Smith y Marion Jones, entre otros, aparecen en esa lista.

El testigo en cuestión es el mexicano Ángel Guillermo Heredia, un proveedor de sustancias dopantes que ha culpado directamente a Maurice Greene de haber pagado dinero para conseguir ciertos productos prohibidos. Es más, Heredia denunció una transferencia bancaria desde la cuenta de Mo por valor de 10.000 dólares a una suya, un argumento que el propio atleta admite aunque con una versión completamente diferente, apunta directamente a la generosidad como causa: «Nuestro grupo de entrenamiento era muy cercano a él y le pagué en nombre de ellos sin hacer preguntas».

Al mismo tiempo Greene niega cualquier clase de implicación: «Conocí a Heredia y le dije que no creía en sus productos. Mucha gente quería que yo probara ciertas sustancias y que trabajara con ellos, pero nunca he probado nada. La respuesta a si he tomado algo o hecho algo es no». Es más, asegura que tras reunirse con el representante en cuestión le dejó muy claro que no creía en las drogas.

Pero Mo sabe que la explicación, más o menos convincente, no va a apartar la sombra de la sospecha a cerca de sus marcas: «Se trata de una mala situación para mí. Se ha mencionado mi nombre en este asunto y no es cierto».

De entrada, el ex campeón mundial ha encontrado apoyos. El primero llega desde la Federación Internacional de Atletismo, que siempre ha abanderado la tolerancia cero en el dopaje. «No hay razón para tomar medidas contra Maurice, no tenemos nada», manifestó en Mónaco Nick Davies, el portavoz de la IAAF, quien también indicó que la agencia antidopaje de Estados Unidos había estado siguiendo muy de cerca al mito durante cuatro años sin encontrar nada sospechoso.

Trayectoria

Durante toda su carrera Mo Greene (Kansas City, 1974) jamás había estado bajo sospecha. Al contrario, siempre se le ha considerado uno de los abanderados de la pureza en el deporte. En una especialidad en donde nadie parece a salvo, él lo estuvo. Jamás se le relacionó con el caso Balco, el THG ni siquiera le ha rozado y cuantos controles salieron a su encuentro cuando estaba en activo jamás le detectaron nada.

Hasta ahora, el mundo del atletismo recuerda al Expreso de Kansas por sus éxitos: un oro olímpico en el año 2000 en Australia, cuatro coronas mundiales en Atenas, Sevilla (en 100 y 200 metros) y Edmonton, a las que hay que añadir el triunfo en el mundial bajo techo de Maebhasi (Japón).

La sospecha le llega justo en el momento que había comenzado una nueva etapa. En el mismo momento de retirarse anunció que intención de convertirse en entrenador para pulir una nueva joya de la velocidad que alumbre las generaciones venideras. Ahora le tocará defenderse y proclamar la pureza del deporte: «No hay lugar para los consumidores de drogas, deben ser sancionados de por vida». Ese ya no es su caso.