El club vigués considera que Antonio López solo podría seguir otra vez como segundo

La Voz

VIGO

14 abr 2008 . Actualizado a las 02:00 h.

El futuro de Antonio López también está en el aire. El entrenador de Pozoblanco fue cuestionado en la última rueda de prensa sobre su futuro en el club vigués. No cerró la puerta a nada pero tampoco dio pistas de que pasará con su carrera.

El club vigués tiene en cuenta su baza pero siempre como segundo entrenador. Mantenerlo como técnico de la casa es la idea de su principal valedor, Ramón Martínez. El técnico estaría de acuerdo en quedarse trabajando en Vigo ya que por sus negocios personales, ya señaló en su día que prefería no tener la responsabilidad de dirigir al primer equipo.

El problema puede surgir en la elección del primer entrenador. Pocos entrenadores querrían que el que ha sido segundo en esta campaña, y primero en la recta final del campeonato, volviese a estar en la plantilla la temporada próxima. Esto no concordaría con la idea de empezar de cero. Su continuidad va a depender del peso que Mouriño le conceda a las decisiones de Ramón Martínez. Hasta ahora el director deportivo ha sido siempre refrendado por el presidente céltico que apostó por él la temporada pasada firmándole un contrato para cuatro campañas.

Antonio López solo tiene contrato por una temporada pero desde su llegada ha dado la sensación de que se convertiría en un técnico de la casa como en su día sucedía con Ramón Carnero. No parece probable que si el nuevo entrenador no quiere tenerle en el banquillo como ayudante, el cordobés pueda continuar. Los otros puestos técnicos están cubiertos con Alejandro Menéndez como entrenador del filial, y con José Luis Molina, como director de la cantera.

Quinta apuesta

El entrenador que venga, será el quinto para Carlos Mouriño desde que cogió la presidencia del Celta. Hasta ahora, no ha apostado nunca por un entrenador gallego ya que en el caso de Fernando Vázquez se lo encontró ya en el puesto -lo había renovado unos días antes de irse Horacio Gómez-. Las preferencias de un sector de la afición por un entrenador autóctono no van en consonancia con la idea inicial del Consejo que pretende un técnico de prestigio para contar con el beneplácito de todos.