«Lo que no puede la niña esa es hacer todo lo que le decían los jugadores del Dorneda»

DEPORTES

03 abr 2008 . Actualizado a las 13:31 h.

Setenta y dos horas después del incidente vivido en As Eiroas, Marcial García López, el hombre al que Alba Carballo Caamaño identificó como el que intentó agredirla, ofrece su particular visión

-Lo están acusando de intentar agredir a una niña de 14 años.

-No es cierto. Me acerqué a ella para explicarle cómo tenía que arbitrar, que debía pitar igual para los dos bandos. Estaba haciendo lo que le mandaban los del Dorneda.

-Ella dice que levantó el paraguas para darle, que la amenazó y la insultó. No se lo estará inventando.

-Pues sí que lo hace. Tenga en cuenta que es un árbitro y todos sabemos cómo son. Cuando quieren complicarte la vida, les es muy fácil.

-¿Cómo explica que escapara corriendo de donde usted estaba?

-Porque es una niña de 14 años y claro, cogió miedo, porque se estaba montando una gorda.

-¿No levantó siquiera el paraguas para intimidarla?

-Para nada. Es cierto que golpeé a uno del Dorneda en defensa propia. Pero la niña ya no estaba allí.

-En el caso de que no la hubiera intentado agredir ni insultado, ¿no le avergüenza intentar presionarla?

-Es que lo que no puede la niña es hacer todo lo que le decían los jugadores del Dorneda. Tiene que darse cuenta de eso. He intentado localizarla para pedirle perdón, porque dice que si me disculpo lo olvida todo, así que...

-Entonces hizo algo mal.

-No, pero no tengo problema por pedir perdón si va a servir para que no denuncie.

-Usted tiene una hija de 10 años. ¿Qué haría si está en un partido en el que actúa ella y un hombre se pone a increparla?

-Es que si se mete a árbitro yo ya no voy a verla, porque sé lo que pasa en estas situaciones. Y el padre de la niña esa también lo sabe, que fue futbolista y entrenador. Cuando uno se mete a árbitro debe saber lo que le espera.