Palma acogió la presentación de la Copa del Rey, en la que el Caixa Galicia volverá a luchar por el título
DEPORTES
Palma de Mallorca fue escenario ayer de la presentación de la vigésimo séptima edición de la Copa del Rey de vela, que comenzará el 27 de julio y contará con el concurso de la embarcación coruñesa de la Corporación Caixa Galicia.
El CXG será una de las embarcaciones que en esta nueva cita asuma un especial protagonismo, sin duda alguna, uno de los equipos favoritos en la modalidad de los box rule. El presidente del comité organizador, Javier Sanz, manifestó el éxito de los Transpac 52, un tipo de embarcación donde navegan los mejores regatistas del mundo. El equipo de regatas del CXG sigue manteniendo el récord de la prueba. Tras 26 años de historia es el único que la ha ganado en tres ocasiones de manera consecutiva. Vicente Tirado, armador del CXG, manifestó a este respecto: «La Copa del Rey es para la corporación y, en especial para mi como armador, una de las pruebas más entrañables y que mejores recuerdos y éxitos ha aportado a nuestro equipo. Nos llena de orgullo participar un año más en la competición e intentaremos estar a la altura de las circunstancias».
En su amplia intervención, Javier Sanz desveló las clases que tomarán parte del 27 de julio al 2 de agosto, destacando los monotipos TP 52, GP 42, Swan 45 y X35, y los 570 y 670 que correrán en el nuevo sistema de tiempos compensados ORC, que sustituye al conocido IMS. También navegarán en Palma barcos de la clase IRC, más populares en Francia e Inglaterra, así como la gran sorpresa, una categoría denominada Ocean Class, y en la que tomarán parte prototipos oceánicos como los WOR 60, VOR 70 e IMOCA 60, algunos de ellos de los que estuvieron en la primera edición de la Barcelona Word Race.
Todas las embarcaciones de esta prueba estarán repartidas en tres campos de regatas corriendo de manera conjunta los barcos con características más similares en velocidad y tamaño, así como otra de las novedades, los intercambios en las zonas de navegación, para darle un aire más competitivo y no acostumbrar a los tácticos a los mismos roles diarios.