Además del segundo título de «Giorgio» en el cuarto de litro, el motociclismo español puede presumir de dos subcampeonatos, 54 podios y 19 victorias en el 2007
05 nov 2007 . Actualizado a las 02:00 h.Viendo las asistencias de público a los circuitos de Jerez, Cheste y Montmeló, más los resultados de los pilotos españoles a lo largo de los 18 grandes premios, se entiende que la organización del Mundial mantenga las tres pruebas hispanas en el calendario. Dicho de otro modo, por afición y rendimiento deportivo, España puede seguir considerándose el epicentro del Campeonato del Mundo de Motociclismo. Lo avala el segundo título consecutivo de Jorge Lorenzo en el cuarto de litro, los subcampeonatos de Dani Pedrosa y Héctor Faubel, y dos cifras dignas de enmarcar: los pilotos españoles han copado un tercio de los podios posibles (54 de 156), y casi el 40 por ciento de las victorias (19 de 52).
Los datos son aún más sobresalientes si se añade que hasta diez pilotos nacionales han sido capaces de auparse al cajón esta temporada, lo que garantiza el relevo generacional en todas las categorías.
Con todo, la temporada no puede considerarse plena. Un año más, Dani Pedrosa, en quien Honda se ha volcado de pleno pese a las quejas vertidas por el catalán tras algún gran premio, no ha podido aprovechar el segundo año de vacío de Rossi, en beneficio de Casey Stoner. España sigue consolándose con aquel título de Alex Crivillé de 1999 cuando la cilindrada reina aún se denominaba 500 c.c.
El 2008 puede acabar con esa sequía por las correcciones anunciadas por la fábrica japonesa, por las esperanzadas mejoras de Dani Pedrosa en carreras con lluvia (su cuarto puesto en Le Mans bajo el agua supo a triunfo) y por el desembarco de Jorge Lorenzo en MotoGP con Yamaha. El piloto de origen gallego ha vivido un 2007 relativamente cómodo. Discurrida la mitad del calendario, Giorgio acumulaba seis triunfos en nueve grandes premios, a los que añadiría tres más. «Tengo menos presión porque ya tengo un título en el bolsillo», decía Lorenzo antes de comenzar el Mundial en Qatar a principios de marzo. Y su sentencia quedó confirmada: Jorge ha madurado, pilota como un felino al acecho, y ya sabe reconocer que, a veces, un cuarto puesto puede ser el mayor botín posible de una carrera. Su exhibición en Australia se considera la victoria total, cuando cruzó la meta con 19 segundos de ventaja sobre su inmediato perseguidor.
Su sabor más amargo sucedió en Mugello, cuando sufrió una caída por una extraña maniobra del debutante Álvaro Bautista, quien acabaría ganando la carrera para, meses después, repetir en Estoril. En cambio, Héctor Barberá no ha pasado de un segundo puesto en Malasia, y otros cuatro terceros puestos. El podio de ayer del veterano Álex Debón agranda las esperanzas españolas para la próxima temporada en 250.
125 c.c.
¿Era previsible el gran año de Héctor Faubel? Sí, incluso se esperaba un rendimiento similar en el 2006, pero entonces sufrió la sombra de un gran Álvaro Bautista. El verdadero campeón del octavo de litro es Jorge Martínez Aspar, cuyos tres pilotos se despidieron ayer desde el podio, con los dos primeros, Talmacsi y Faubel, rifándose el título en privado desde hace varias carreras. Equipo Aspar al margen, el 2007 ha desvelado algunos genios de las dos ruedas de los que se espera mucho en un futuro, especialmente Pol Espargaró quien, con sólo 16 años, ya ha sido capaz de concluir tercero en Portugal. También se subieron al cajón Sergio Gadea (con un triunfo), Joan Olivé y Esteve Rabat.