28 feb 2002
Las inundaciones que no cesan
Las mareas vivas desbordaron el Mandeo a su paso por Betanzos en la madrugada de ayer Lo sabían y estaban preparados. Los vecinos de A Ribeira conocen muy bien a «su» río, el Mandeo. Por eso ayer lo esperaban fuera de su cauce. Y así llegó de madrugada, poco después de las cinco. Sus aguas, con 4,35 metros de altura, inundaron los bajos del segundo grupo de viviendas Brigantium. En algún hogar, la eficaz intervención de Protección Civil mitigó los daños causados por el desbordamiento. Con los pisos ya secos, lo peor aún quedaba por venir: la marea de la noche siguiente iba a ser todavía mayor.
F. J. CASTIÑEIRA