Hace sólo seis meses que los vecinos de A Angustia insistieron en la necesidad de reparar el santuario de la localidad debido a su progresivo deterioro. Algunos feligreses recordaban ayer que «la iglesia sigue abandonada». Fue, precisamente, por su estado ruinoso por lo que el Ayuntamiento anunció en diciembre del 99 que haría gestiones ante la Dirección Xeral de Patrimonio y la Diputación Provincial para que se acometiesen las obras de reparación. En junio del año siguiente, la Consellería de Cultura aseguraba en una respuesta al PSOE de Betanzos que tenía en estudio la posibilidad de efectuar la rehabilitación de la iglesia de A Angustia con cargo a los presupuestos de la Xunta del año 2001. Esa postura contrastaba con la versión del Concello brigantino, que en esa fecha sostenía que no tenía ninguna comunicación o confirmación oficial de que las ansiadas obras se llevarían a cabo. Por ahora, el templo no ha sido rehabilitado.