Las Bárbaras y Azcárraga son otros de los lugares públicos queridos
17 ene 2011 . Actualizado a las 12:13 h.Alrededor del 25% de los lectores que han participado en la encuesta puesta en marcha en la edición digital de La Voz y en su página de Facebook opinan que María Pita es la mejor plaza de la ciudad. Azcárraga y las Bárbaras son los siguientes espacios urbanos preferidos por los internautas, que en este punto coinciden con los arquitectos consultados. Los especialistas en urbanismo apuestan en su mayoría por el espacio que circunda el convento de las monjas clarisas, al que califican como un lugar «entrañable» perfecto para «realizar un viaje en el tiempo».
No han faltado los debates y las críticas en las opiniones de los lectores, que desde el 4 de enero pueden volcar sus ideas sobre las plazas de la ciudad en el universo virtual de Internet. Lucas García, por ejemplo, califica a María Pita como «insulsa» porque la «piedra cortada a máquina carece de emoción» y es «demasiado ruidosa». García contrapone estas características con el «silencio» de Azcárraga. Totalmente contrarias son las aseveraciones de Paula García sobre María Pita, que califica de «romántica, cálida, recogida, cariñosa, de cuento con el palacio vigilando».
Otros lectores se desmarcan del corsé del apelativo de plaza y señalan al jardín de San Carlos como su lugar preferido. Es el caso de David Diéguez, que coincide con el arquitecto Jacobo Rodríguez Losada en la idea de que San Carlos «tiene relación con la función que cumplen las plazas».
Críticas a las Conchiñas
Pero no sólo de alabanzas se ha nutrido el debate en la edición digital de La Voz. Virginia Barros hace un llamamiento en Facebook sobre el estado de las Conchiñas. «Hagan el favor de ir a verla. Es la de mi barrio y es la que menos me gusta. Hay una zona ocupada por los drogadictos, y siempre hay broncas. Es una lástima no poder llevar allí a mi hija, pues yo me crié en esa plaza», explica. Más amplia es la crítica de Diego Rodríguez, que en una documentada intervención explica que la ciudad «posee muchos espacios urbanos, pero carece de plazas. Para definir un espacio como plaza debe cumplir una serie de aspectos como los de reunión, no solamente de paso, y que se haya proyectado pensando en el uso y no solamente en la vista». Rodríguez salva la plaza de Portugal como espacio «que cumple varias funciones a la vez».
Más contundente se muestra Pedro Sanz sobre la zona en donde vive. «La que menos me gusta de la ciudad es la mía, la plaza Alcalde Domingos Merino. Es lo menos parecido a una plaza. Horrible, es un agujero. Su nombre tendría que ser callejón», explica sobre un lugar situado en las cercanías de Lonzas. Más irónico se muestra Carlos López cuando responde a la pregunta lanzada al universo digital por La Voz: «La que más me gusta es la plaza de funcionario».
Convulsa historia
La plaza ganadora en la encuesta organizada por La Voz es el espacio que más discusiones ha generado en la historia reciente de la ciudad. Tuvo un periodo de cierta estabilidad desde los años sesenta hasta 1987, época en la que se podía aparcar vehículos en el interior de la plaza, lo que provocaba una limitación del área de recreo interior que podían disfrutar los peatones. En el 86 se iniciaba la reestructuración del centro neurálgico coruñés, que suponía su cierre al tráfico y la construcción de un aparcamiento subterráneo. El proyecto estuvo rodeado de polémica hasta que en mayo del 87 se firmaba la última certificación. Las quejas por elementos como el adoquinado o la rotura de losas continuaron incluso cuando en 1992 se decidió instalar unas jardineras que servían también de bancos, una idea que tampoco logró la aprobación general. En 1997 se realizaba otra reforma de la plaza, que contó como gran novedad con la instalación de una estatua dedicada a María Pita. Tampoco llovió esta vez a gusto de todos. El autor de la escultura, José Castiñeiras, afirmó que su situación en la plaza no era la idónea. Es lo que tiene ser la preferida. La exigencia es máxima.