La empresa que «auditó» las agujas de la catedral de Burgos comenzó ayer a examinar el viaducto de la ría de Betanzos
19 oct 2010 . Actualizado a las 16:29 h.Los conductores se encontraron ayer con un semáforo a ambos lados del puente del Pedrido, que une los municipios de Bergondo y Paderne. A los dos minutos con el disco en rojo les seguían solo 50 segundos en verde para atravesar el único carril habilitado sobre la ría de Betanzos. En el otro, marcado con pivotes, se desplazaba lentamente la maquinaria de la empresa madrileña Intemac, encargada de evaluar el delicado estado de un puente que ronda los setenta años de edad. La caída de grandes cascotes, los amplios desconchados y las grietas que no dejan de reproducirse pusieron la voz de alarma y desde esta semana se podrá determinar cuáles son las extremidades más graves del puente del Pedrido.
Los operarios de Intemac (Instituto Técnico de Materiales y Construcciones) tenían ayer previsto realizar 18 biopsias al puente, lo que denominan como «probeta testigo». Se trata de una extracción de la estructura en forma de cilindro que luego será examinada en el laboratorio para determinar la fortaleza de los elementos que la componen. A primera vista, los arcos octavo y duodécimo son los más débiles. Para el examen, los trabajadores de Intemac, junto con técnicos de la Consellería de Infraestructuras, utilizaron una grúa hidráulica con brazo articulado para asomarse por debajo de la propia carretera.
Las labores de examen durarán toda la semana y, previsiblemente, el puente permanecerá todo ese tiempo con los semáforos de obra a ambos lados y en horario de nueve de la mañana a las seis de la tarde. Después de diagnosticar el estado del puente del Pedrido, inaugurado por Francisco Franco en 1943, la Xunta redactará el proyecto de reparación, para lo que se ha presupuestado un montante de casi 70.000 euros, incluyendo las labores de examen. Pero el próximo invierno ya habrá pasado antes de que se acometan las obras de reparación, ya que la Xunta puede concluir la redacción del proyecto en marzo del 2011.
La empresa Intemac es experta en lo que denomina «patología de la construcción». Además, ha auditado numerosos puentes del trayecto del AVE, autovías, puertos, las torres Europa de Madrid (antiguas KIO), la estación de Atocha y Chamartín de la capital, el puente de las Delicias de Sevilla o las agujas de la catedral de Burgos.