El sector inmobiliario percibe un repunte de la actividad, pero las entidades bancarias siguen muy restrictivas
01 jun 2009 . Actualizado a las 12:32 h.El teléfono de agentes y promotores ha vuelto a sonar. No al ritmo de antes, pero tampoco es la sequía absoluta de los últimos meses. Desde febrero de este año, se han reanudado las visitas a la caseta de obra y a la oficina de ventas. Empieza a haber algo de movimiento, aunque el gerente de los promotores inmobiliarios de A Coruña, Juan José Yáñez, se muestra prudente. «Empieza a aumentar la confianza de compradores y entidades financieras. Se puede hablar de un ligerísimo repunte
».
El problema ahora es cómo darle salida a todo el stock, que en A Coruña y comarca se acerca a las 6.000 viviendas en la actualidad. «No hay capacidad para absorber las promociones sin vender», advierte el presidente de los constructores coruñeses, Antón Arias. La financiación continúa siendo el principal problema. «Las entidades bancarias siguen muy restrictivas porque les genera mucha desconfianza la inestabilidad en el empleo». Como el grifo del crédito no se abre, esta semana Zapatero anunció la paralización de las ayudas a los bancos. Según los datos del Colegio de Aparejadores, el número de viviendas visadas en el municipio coruñés cayó en el primer cuatrimestre de este año un 67% en relación al mismo período del año anterior. Las cifras hablan por sí solas. De 2.400 visados a principios del 2008, se pasó a solo 788 entre enero y abril del 2009. El pasado mes de enero los encargados de visar los proyectos de obra no podían creer lo que veían: solo 80 edificaciones requirieron su sello oficial. El sector estaba tocando fondo en la ciudad. Pero exactamente, ¿cuándo empezó todo? El último informe del Observatorio Inmobiliario de la Fundación Caixa Galicia sitúa en la segunda mitad del año 2008 el momento de intensificación de la crisis en el mercado inmobiliario de A Coruña. A finales del mes de septiembre del año pasado, los visados de los arquitectos encadenaban seis trimestres continuos de descensos. Todo el 2008 fue negro para el sector. «Yo he vendido en estos dos últimos meses más que todo el año pasado junto», declara el gerente de Conchado Puente Inmobiliaria, Manuel Conchado. Las hipotecas repuntaron este primer trimestre del 2009. Según el Instituto Nacional de Estadística, las firmas subieron un 36% en febrero en toda la provincia coruñesa y encadenaron dos meses de subidas. Pero el dato es engañoso. Por un lado engloba a quienes hipotecan una casa que está libre de cargas en busca de liquidez y, por otro, a los que acuden a la cartera inmobiliaria de bancos y cajas. «Las entidades financieras están intentando colocar su propio stock», explica Antón Arias. «Vemos a clientes que han decidido comprar, pero el banco les da unas condiciones draconianas para la vivienda que ellos han elegido y luego les ofrecen otras más ventajosas para las que venden ellos».
Cambio en el mercado
Además, el mercado ha cambiado. Ahora los compradores son compradores reales. «No hay ni el primer especulador», reconoce Conchado. Los inversores están a la caza de las gangas. Según los datos recogidos por el Observatorio Inmobiliario, solo el 33,7% de las viviendas nuevas se venden antes de su finalización, cifra que hace seis meses era del 45% y un año antes, del 60%.
Y el futuro, ¿qué? Todos coinciden en que no se va a repetir la burbuja que anidó en el sector hasta su eclosión final. «Los años dorados van a tardar en volver... Si es que vuelven alguna vez», reconocen los constructores. «Nos quedan unos meses duros y un período de cierta atonía. Luego llegará la recuperación, pero será larga y muy lenta», afirman.