El recinto ferial albergará conciertos de música alternativa y electrónica

Rubén Ventureira

A CORUÑA

No será un recinto ferial al uso el que se está culminando tras el Coliseo. Ana Montes Gutiérrez, gerente de ExpoCoruña (que así ha sido bautizado el edificio), anuncia que programará conciertos de música alternativa y electrónica.

Llevan años los melómanos locales reclamando un recinto de conciertos con capacidad media, un espacio en el que disfrutar de espectáculos para 3.000 personas. Desde el 2003, el Coliseo puede ser aforado para ese número de espectadores, pero su alto índice de ocupación con otro tipo de actividades hace que los conciertos de estas características sean esporádicos.

En ExpoCoruña los conciertos se realizarán, preferentemente, en el hall, donde entran hasta 3.000 personas. Para actuaciones musicales de más entidad, que también podría haberlas, se emplearía el mucho más amplio atrio central, que cuenta con 5.200 metros cuadrados.

Filosofía moderna

«No queremos ceñirnos al ámbito ferial. ExpoCoruña aporta a sus expositores, programadores y visitantes una filosofía novedosa, apoyada fundamentalmente en cuatro valores: tecnología, diseño, arte y música», explica Montes. Solo en Galicia hay otros ocho recintos feriales, así que el objetivo es diferenciarse para ser competitivo. Habrá ferias, sí, pero también conciertos y exposiciones de arte.

ExpoCoruña dispone un área de muestras versátil, exterior e interior, de 26.000 metros cuadrados, a los que se suma una zona de párking de 18.500 metros cuadrados, además de un auditorio de 390 plazas, aulas de 110 plazas y espacio para oficinas. Cuenta también con una cafetería-restaurante de 800 metros cuadrados, así como con una pequeña zona comercial «de tiendas ligadas a las necesidades de las actividades del recinto: reprografía, plantas, audiovisual...». La gerente considera «privilegiada» la ubicación, «en la nueva zona de negocios de la ciudad, a cinco minutos del centro y diez de Alvedro, lo que es un incentivo más a la hora de realizar cualquier tipo de evento».

Costó 34 millones

Levantar el edificio obra del arquitecto ourensano Luis Collarte ha costado 34 millones de euros, aportados por la Xunta, la Diputación, el Ayuntamiento coruñés, la Cámara de Comercio y la Confederación de Empresarios. Los espacios son diáfanos, flexibles y modulables, y el diseño se ha cuidado al máximo. Se trata de un edificio ecológico, pues por su techo, acristalado en gran parte, penetra la luz. «Esto supondrá un ahorro considerable, pues no hará falta la iluminación artificial durante la mayor parte del día».