Una serie de agresiones brutales acabaron con la fiesta de Sofán

Juan Ventura Lado Alvela
juan ventura lado CARBALLO / LA VOZ

CARBALLO

Los vecinos denuncian la falta de presencia y de contundencia policial

10 ago 2011 . Actualizado a las 10:32 h.

Empujones, patadas, puñetazos, episodios de acoso sexual hacia las jóvenes y palizas a sus parejas, que trataban de defenderlas. El día grande de las fiestas de Sofán (Carballo), con miles de vecinos en el campo, acabó como el rosario de la aurora por culpa de un grupo marginal en el que había varios adolescentes, que se dedicó a buscar pelea de forma indiscriminada y a agredir a los presentes sin mediar provocación alguna.

Los daños más graves los sufrió un joven de A Laracha, al que le abrieron la cabeza con una botella de cristal, y el conductor de una furgoneta, al que apearon de su vehículo para golpearlo, en la carretera de acceso a la verbena. En total, los sanitarios del 061 hicieron al menos cinco viajes a Sofán para asistir y evacuar heridos de Paradela, Cotote y otros lugares próximos, que presentaban golpes, contusiones e incluso hemorragias.

Según informaron fuentes vecinales, la pandilla violenta ya había tratado de reventar las celebraciones el domingo, aunque sus provocaciones no encontraron respuesta entre los jóvenes de la parroquia. En cambio, ayer, en torno a las cuatro de la madrugada, con la inmensa mayoría de la gente disfrutando de la fiesta en un ambiente distendido, los agresores empezaron a golpear a otros chavales de manera brutal y sin tan siquiera elegir a sus víctimas.

La patrulla de la Guardia Civil desplazada hasta el punto pidió apoyo de la Policía Local y, posteriormente, de otras compañeros de Arteixo y Ponteceso.

Los municipales, pasadas las cinco de la madrugada, ordenaron parar la fiesta como medida de precaución, ante el reproche generalizado de los vecinos, y cuando llegaron los refuerzos del instituto armado, algo antes de las 06.00 horas, los agresores ya se habían esfumado, sin que, por el momento, se hayan producido detenciones.

El proceder de la Guardia Civil levantó ampollas entre los asistentes, que esperaban una intervención mucho más rápida para detener las agresiones.

La presidenta de la asociación de vecinos y de la comisión de fiestas, Dolores Rama, lamentó que la Policía Local parase la fiesta cuando la discoteca móvil estaba empezando, porque tuvieron que pagarle igual y la recaudación de la cantina se resintió, pero fue especialmente crítica con la labor de la Guardia Civil. «Non chega con vir dar unha volta pola tarde, sen tan sequera baixar do coche. Mandeilles unha solicitude fai dúas semanas e o mércores rexistrei a petición no cuartel e máis no Concello», se queja Rama, quien asegura que la simple presencia de los guardias habría evitado, por ejemplo, la agresión al conductor de la furgoneta en la carretera. «Despois si que viñeron os reforzos, oito ou dez, pero cando xa acabara todo. Colleron a dous rapaces, que aos cinco minutos estaban outra vez no bar», concluye.

Las macetas de la iglesia están en pedazos

El violento grupo de agresores que reventaron las fiestas de Sofán, además de emprenderla a golpes con jóvenes que disfrutaban pacíficamente de las celebraciones, también se ensañaron con los bienes que había en el lugar. Las macetas gigantes colocadas junto a la entrada de la iglesia con sendos arbustos en su interior quedaron hechas añicos, mientras que el campo de la verbena amaneció ayer cubierto de una capa de vidrios, de las botellas y los vasos rotos. foto ana garcía